#HistoriasEmprendedoras: Quién es la fundadora detrás de Mujer Financiera

Sabrina Castelli tiene 32 años, es contadora, licenciada en administración de empresas y creó una plataforma de finanzas para mujeres como resultado de una historia familiar. Capacitó a más de 150 mujeres y hoy forma parte de Her Business Program. Conocé más acá.

Sabrina trabajó durante 10 años en multinacionales, tanto en bancos de inversión donde aprendió de finanzas como en empresas digitales desarrollando el área comercial. Llegó a ser gerente de ventas regional, liderando un equipo de 60 personas de distintos países. Ese fue el puntapié que la llevó a dar el salto de emprender, combinando su expertise en finanzas con su lado comercial para ayudar a las mujeres con sus finanzas. Actualmente está participando del programa Her Business Program de Endeavor.

En esta nota, un ping pong de preguntas con ella.

Endeavor Si tuvieras que explicar tu emprendimiento a alguien que no lo conoce, ¿cómo lo describirías?

Sabrina Castelli: Mujer Financiera es un emprendimiento de finanzas para mujeres, para que aprendan sobre finanzas y lo puedan aplicar en la vida diaria. Damos herramientas prácticas, cursos y workshops y ahora estamos desarrollando una aplicación. Trabajamos con empresas en generación de contenidos y programas de educación que tengan este mismo impacto.

E: ¿Cuál es la historia detrás de Mujer Financiera?

SC: Decidí emprender en parte por mi historia personal. Cuando tenía 9 años, mi papa falleció y quede con mi mamá y mi hermana de solo 7 días. El dinero entonces desapareció, todo daba pérdidas. Mamá, después de 12 años sin hacerlo, tuvo que volver a trabajar, aprender a administrar el dinero, todo en un contexto de tristeza.  Y luego, en el 2001, el corralito se llevó todo lo que había logrado ahorrar. Ahí aprendí la importancia de saber sobre finanzas, porque muchas veces descansamos en que esto lo manejan mis padres, mis socios, mi marido…. Pero a veces hay contingencias, momentos dolorosos, que uno los puede sobrellevar mejor si el dinero no es un tema.

Estudie dos carreras económicas tratando de entender que nos había pasado. Era profesional, me empezó a ir muy bien, tenía muy buen sueldo y sin embargo no lograba ahorrar, me endeudaba con las tarjetas, me costaba mucho ese manejo. Empecé a investigar, hasta que después de 3 años y de mucha bibliografía, encontré un método que me ayudó a ordenarme. Y pensé qué pasaría si compartía este método con otras mujeres. Si mi mama hubiese tenido una herramienta así, cuanto más fácil hubieses sido y cuanto impacto tiene eso en la vida tanto de la mujer, de la familia y de la comunidad en la que vive.

 


En ese momento estaba trabajando en relación de dependencia, pero siempre tuve espíritu emprendedor, me tocaban proyectos que tenían que ver con armar algo nuevo, ya sea una nueva área, un nuevo equipo, esa dinámica. Y dije “es el momento”.


 

Ahora estoy trabajando full time en el emprendimiento, pero lo hice de modo paulatino. Empecé en el 2018. Para validar qué hubiese un público del otro lado, abrí sin costo una página web y a los seis meses empecé a tener tracción, consultas. Me llevó un poco más de un año generar ingresos que me permitan dejar mi trabajo en relación de dependencia.

E: ¿Cómo hacías para organizarte entre tu trabajo y el emprendimiento?

SC: Es como un proceso adictivo que tiene que ver con la pasión. Porque vos ves que va bien, que tracciona, que las acciones que haces dan resultado y querés avanzar más. En mi caso, cuando pasaron los seis meses del blog e Instagram y vi que funcionaba, armé un plan de acción para que siguiese creciendo. Yo tenía que ganarle horas al día, así que me levantaba todos los días a las 6 de la mañana, trabajaba para el emprendimiento y a las 9 me iba al trabajo.

Tenía mucha flexibilidad horaria, entonces cada huequito que tenía aprovechaba, mismo en los almuerzos. Y llegaba a casa y trabajaba hasta las 9 pm. Así estuve ocho meses, hasta que por el crecimiento me di cuenta que si le dedicaba más horas podía incrementar la facturación. Y decidí renunciar. Ya había descubierto cómo era la dinámica, tenía un producto validado que vendía, podían venir mucha incertidumbre, pero tenía las herramientas para superarlo.  Cada acción que hago la mido. Capacité a 150 mujeres y a todas las llamo por teléfono y les pregunto si les sirvió, si lo usaron, y en función de eso voy mejorando y agregando más cosas prácticas.

 


Emprender es como un proceso adictivo que tiene que ver con la pasión. Porque vos ves que va bien, que tracciona, que las acciones que haces dan resultado y querés avanzar más. Así estuve 8 meses, hasta que por el crecimiento me di cuenta que si le dedicaba más horas podía incrementar la facturación. Y decidí renunciar.


 

E: Sos una de las emprendedoras que están participando de Her Business Program. Hasta ahora, ¿qué te llevaste del programa?

SC: Her Business Program me está ordenando mucho. Hay muchas cosas que sé que las tengo que hacer, pero la vorágine del día a día, el estar pivoteando entre lo operativo y lo estratégico, me hace olvidar lo importante. Y al venir acá, priorizo lo que tengo que tener clarísimo. Que exploten los mails y el Instagram, pero yo freno dos horas y me pongo a hacer lo que me va a permitir avanzar. Me está sirviendo mucho para ponerme metas y lograr dar el siguiente paso. Uno vuelve a su casa con la lista práctica, con el caso y así avanzás. Es un refresh estratégico súper necesario para crecer. ¡Así que estoy feliz!

E: Finalmente, ¿nos dirías tus claves para emprender?

SC: Una de las claves es la administración del tiempo. Tenés que ser muy prolija, yo anoto en planillas de Excel lo que hago por día y a fin de mes reviso y veo que acciones aportaron o no. Me ha pasado de trabajar dos o tres meses en algo que después no dio resultado y tuve que replantearme la estrategia. Punto dos, estar aprendiendo todo el tiempo.  Me pasa muchas veces de tener conversaciones que me cambian la cabeza y el negocio, con gente que no lo esperaba. Y tercero, contar la idea. Uno a veces tiene miedo de que lo vayan a copiar y la verdad es que cada idea tiene la impronta del emprendedor. Nadie es como vos, entonces no tengas miedo de contar tu idea porque es mucho más lo que vos podés ganar que lo que podés perder.

Endeavor Argentina

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