Revolucionaron las viandas caseras para ahorrarle tiempo a las personas

Se llama Tomás Iakub, es emprendedor y cofundó Simpleat, compañía de comida saludables listas en 15 minutos. Reparte sus comidas en toda la Ciudad de Buenos Aires y gran parte de la provincia y ya cuenta con más de 35 opciones gourmet, saludables, fitness y vegetarianas. Hoy es parte de Scaleup Program y en esta nota cuenta su historia.

El paraíso en el freezer sin ir al supermercado. Así lo define Tomás, emprendedor desde chico y amante del buen comer. Junto a su socio, lidera Simpleat y lograron que una comida congelada sea totalmente casera, con todos los nutrientes naturales de cada alimento. El secreto: Usar tecnología de envasado al vacío y del ultracongelado para que cada plato tenga el mismo sabor que hecho en casa.

A continuación, una entrevista con el emprendedor.

Endeavor: ¿Qué te inspiró a emprender?

Tomás Iakub: Es una gran pregunta. Creo que se puede traducir en no conformarse con las cosas como son y de la manera en la cual funcionan, queriendo mejorar algún aspecto de todas las situaciones que vivimos día a día. Nunca quise conformarme con lo que había y creo que emprender fue una manera de poder diferenciarme. Lograr llegar a un lugar pero de otra manera. Esa diferenciación en este caso significaba poder encontrar un problema dentro de los tantos posibles y solucionarlo de una manera distinta. 

 

E: ¿Tenías experiencia en el sector?

TI: “Todo menos chef”. Esa es mi frase de cabecera de Instagram.  Me han escrito personas preguntando si tenía un libro de cocina. Pero la verdad es que soy el tipo de persona que no sabe prender un horno. Miento, lo sé prender, el problema es qué hacer después. 

Me crié en una familia que tiene una empresa gastronómica y viví desde muy chico esta cercanía a lo que significaba tener un negocio propio, desde imaginarlo, verlo, y vivirlo. A los 16 años decía que iba a dedicarme a la gastronomía, pero que le iba a dar una vuelta. Si el restaurante normal funcionaba haciendo que la gente fuera a las mesas, yo iba a cambiar algo, hacer que las mesas fueran a las personas, o “algo así”. Eso es lo que decía, sin entender tampoco lo que estaba diciendo y es muy loco que 10 años después haya terminado lográndolo.

 

E: ¿Qué valores tratás de transmitir con tu compañía?

TI: Creemos que pueden hacerse negocios de una manera distinta, que puede construirse un sistema de alimentación más saludable, con impacto positivo en la sociedad y en el medio ambiente. Somos mucho más que una empresa de comida y para esto decidimos crear el concepto de Vivir Simple.

E: ¿En qué sentido ‘vivir simple’?

TI: Vivir simple significa poder disfrutar del tiempo libre, hacer ejercicio, alimentarse saludable y poder aportar nuestro granito de arena a la sociedad y al medio ambiente. Creemos que ese es el nuevo equilibrio de las personas. Aprender a vivir en armonía con uno mismo y con el entorno. Ese es el propósito detrás de todo lo que hacemos.

 

 

 

E: ¿Cómo explicarías el modelo de negocio?

TI: Nuestro modelo de negocio hoy en día es online con toda la potencialidad que eso conlleva. Tener un e-commerce es fácil, pero manejarlo correctamente y poder lograr crecer de manera exponencial es algo distinto. A medida que va pasando el tiempo vamos optimizando aún más nuestras métricas y alimentando un sistema de información interno con más datos, lo que nos lleva a entender cada vez más al cliente.

 

E: ¿Y en concreto?

TI: Las personas hacen su compra online y la reciben al día siguiente en toda la Capital y parte de Zona Norte o pueden optar por retirarlo por nuestros puntos de pickup. Siempre se entrega entre las 19 hs y 22 hs, entendiendo que nuestros clientes mayormente trabajan durante el día y llegan en esa franja a sus casas. Dentro de muy poco vamos a ampliarnos a cubrir gran parte de la provincia y empezar a ofrecer otro tipo de alimentos como desayunos, snacks, jugos, enfocados en lograr solucionar todas las comidas del día.

Hoy en día hay más de 35 opciones gourmet, vegetarianas y saludables y fitness by Megatlon y las personas pueden elegir comprar platos sueltos, packs o suscribirse para recibirlos todos los meses.

E: ¿Qué desafíos iniciales se te presentaron?

TI: Hay que tener en cuenta que Simpleat arrancó siendo una empresa de meal-kits, es decir, kits de comida que te llegaban con todos los ingredientes porcionados para que uno se cocinara. Fue un fracaso. 

Tanto mi socio como yo trabajabamos full-time en multinacionales, lo que nos complicó muchísimo para lograr ir a la velocidad a la cual queríamos ir. No pudimos dedicarle ni el tiempo ni la cabeza para poder probar de una manera rápida cuál era la respuesta de la gente.

 

E: ¿Y después?

TI: Para enero 2018 -cuando cambiamos el producto que vendíamos hacia los que hoy vendemos- los desafíos estaban puestos en lograr validar el modelo de negocios, entender qué productos la gente estaba buscando, cómo lograr que más gente comprara y manejar algo fundamental para todo negocio: la recompra. 

 

E: ¿Qué desafíos tenés hoy?

TI: Nuestros principal desafío hoy es apretar el acelerador. Esto significa ampliar el equipo, ampliar la producción, etc. Tenemos un modelo validado, entendemos hacia dónde tenemos que ir y lo que nos sobran son ganas de lograrlo.

 

E: ¿Cómo ajustaste tus recursos para acompañar este crecimiento?

TI: Arrancamos con este modelo en enero de 2018, menos de dos años atrás, donde pasamos de 200 platos vendidos mensuales a 7.000 mensuales el mes pasado. Fue un crecimiento rápido, que muchas veces es hasta peligroso, con un equipo muy chico donde entender en qué poner el foco fue la parte fundamental.

 

 

E: ¿Cómo te organizás para trabajar?

TI: Si bien no soy una persona ordenada, me gusta tener mis días con horarios definidos. Momentos de reunión, momentos para sentarme a analizar ciertas métricas solo, y momentos donde busco juntarme con el equipo para charlar distintos temas. 

 

E: ¿Cómo es un día habitual de tu vida?

TI: Mis días arrancan temprano entrenando, entre 7 y 7:30 de la mañana. Después de eso ya arranca el día laboral y muchas veces no tiene hora de finalización ni días específicos. Hay semanas que trabajo todos los días y otras que decido tomarme el fin de semana para frenar y descansar. 

Teniendo un centro de producción, un local, puntos de pickup y oficinas no siempre estoy en un mismo lugar. Intento hacer base en nuestras oficinas en Martínez, donde también abrimos Simpleat Studios, un estudio profesional para generar todo tipo de contenidos de comida. 

 

E: ¿Qué clase de líder sos?

TI: Las personas que están en nuestro equipo tienen muchísimo para aportar a la empresa y es cuestión de poder generar ese espacio para absorber esas ideas. Eso se logra generando un ambiente transparente, divertido y por sobre todo genuino. Con Kenneth mi socio nos gusta decir que somos una empresa libre de egos, donde no hay estrellas ni personas que tienen la respuesta correcta. Trabajamos en un ambiente distendido, donde la misma felicidad que intentamos transmitir al cliente desde la marca, tenemos que vivirla en el día a día. Sino no seríamos coherentes en lo que hacemos. 

 

E: ¿Cómo formaste tu equipo de trabajo?

A lo largo de nuestras carreras como emprendedores fuimos conociendo y rodeándonos de muchísimas personas muy capaces en distintos rubros. Lo primero que hicimos fue acudir a quienes ya conocíamos y después guiarnos en base a recomendaciones de esas mismas personas.

 

E: Una palabra que te defina. 

TI: Perseverante

 

E: ¿Pensás que emprender fue un antes y un después en tu vida? ¿Por qué?

TI: Yo creo que emprender estuvo presente en mi en todo momento y que la mayor dificultad fue cómo nutrir esas ganas con conocimiento y experiencia, que se fue generando a medida que crecía. Con el primer emprendimiento que tuve, después estando en el Eklos (la aceleradora de startups de AB InBev), después manejando un e-commerce de delivery de bebidas dentro de AB InBev también, y con Simpleat con el modelo que no funcionó al principio. Todo eso hizo que hoy esas ganas iniciales de emprender puedan canalizarse y potenciarse aún más y realmente no me imagino mi vida de otra manera. 

 

E: ¿Cómo te ves de acá en 5 años? ¿Cuál es tu sueño?

TI: Nunca me llevé bien con este tipo de preguntas porque creo que 5 años es muchísimo tiempo por lo dinámico de la evolución. Lo que sí puedo decirte es que hoy en día estamos detrás de una misión, que es poder mejorar la alimentación de las personas y construir a la vez un sistema de alimentación más sano, justo y amigable con la sociedad tanto como con el medio ambiente. Veo una oportunidad y confío en que somos el equipo que puede lograr aprovecharla, tanto en Argentina como en Chile, México y Colombia.

 

E: ¿Cuál fue el consejo más importante que te dieron y que aplicás al trabajo?

TI: Lo más importante creo que es una cuestión de foco. Todos tenemos una tendencia a querer hacer las cosas perfectas y todo cambia cuando entendemos que si queremos tener un crecimiento rápido muchas veces no va a ser ordenado. Es aprender a vivir con la sábana corta, y eso se traduce en entender dónde poner el foco en cada instancia. 

 

 

E: ¿Qué consejo le darías a otros emprendedores de la industria?

TI: Ser genuinos en lo que hagan, y creo que es aplicable a todas las industrias. Ser genuino te hace ser creíble y poder crear una empresa genuina para mí hoy tiene un valor gigante, ya que genuino es creíble y cuando uno mezcla esa transparencia con un propósito claro es un diferencial gigante. Significa pensar en el consumidor, actuar rápido, pedir disculpas cuando hay un error y siempre apuntar hacia una meta: aportar valor. 

 

E: Hoy formás parte del programa Scaleup Program, ¿Qué valor te agregó haber participado y el acceso a la red Endeavor en general? 

TI: Haber participado en Scaleup fue una experiencia de la cual estamos totalmente agradecidos. En cuanto al grupo pudimos conocer a distintos startups de nivel similar e incluso más avanzado que nosotros, donde la interacción entre todos fue muy enriquecedora.

Muchas veces son los mismos problemas, soluciones similares y ese es el verdadero networking que se termina generando. Sobretodo cuando a ese networking se suman capacitaciones de personas con muchísima experiencia en distintos temas específicos gracias a la red de Endeavor.

Y por último creo que lo que más valoramos fue poder tener un advisor como el que tuvimos: una persona con muchísima experiencia en el rubro que nos brindó una mirada diferente sobre lo que estamos haciendo. Una mirada desde su punto de vista, con su expertise y con su mindset de growth.

Estoy convencido de que esta última sinergia fue lo más valioso que nos aportó el programa porque la disrupción y el verdadero “Scaleup” ocurre cuando se juntan emprendedores con personas de este estilo.

Endeavor Argentina

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