Celeste, la primera diseñadora de producto de MURAL

Se llama Celeste Olivieri y lleva 9 años trabajando en MURAL, una compañía que integra la red Endeavor y brinda un espacio de trabajo digital para la colaboración visual y remota en las empresas. Hoy es una de sus principales líderes y protagonistas de la transformación que atravesó la empresa desde su concepción.

Celeste fue la primera diseñadora en sumarse al equipo cuando la compañía era tan solo la visión de sus fundadores plasmada y expresada visualmente 😉 en un papel.

En entrevista con Endeavor, esto nos cuenta:

Endeavor: ¿Cómo llegaste a Mural?

Celeste: Ya conocía a Mariano y Pato, dos de los fundadores de MURAL, porque estuve a punto de entrar a trabajar a Three Melons, su empresa previa, justo antes de que la vendieran. Un tiempo después, me lo encontré por casualidad a Mariano en Experiencia Endeavor 2011 y retomamos el contacto. Esa misma semana nos reunimos, me contó su visión, mil ideas inspiradoras que tenía para el producto y decidí unirme sin dudarlo. 

E: ¿Por qué decidiste sumarte cuando todavía no era nada?

C: En esa época, estaba trabajando como diseñadora freelance para startups, mientras buscaba un proyecto que me encantara al que sumarme. Mi motivación como diseñadora era poder participar del proceso de creación de valor desde cero y como decía en ese momento: poder crear un producto que las personas quieran usar.  

Esta motivación había surgido tiempo atrás. En los primeros años de mi carrera como diseñadora de interacción, trabajé en consultoría y, si bien aprendí muchísimo con la variedad de proyectos, clientes e industrias, sentí enseguida que mi aporte desde el diseño estaba muy limitado. En la mayoría de los casos, el trabajo del diseñador llegaba al final del proceso, cuando las decisiones importantes sobre qué valor brindarle al usuario ya habían sido tomadas. Por otro lado, rara vez teníamos acceso al usuario final para validar las soluciones que creábamos. Todo esto hacía que fuera difícil entender el impacto de mi propio trabajo y crecer profesionalmente. 

E: ¿Y qué encontraste?

C: En una startup, por lo contrario, hay un sentido de urgencia por aprender si lo que se está creando tiene valor o no para el cliente. Yo buscaba un contexto así en donde pudiéramos aprovechar las técnicas de Diseño centrado en las personas al máximo y aprender muchísimo en el camino.

En ese contexto, la promesa de MURAL que en ese entonces se llamaba Murally encajó perfecto con lo que yo buscaba. El proyecto no solo representaba un desafío muy interesante para mí, sino que además, tenía el agregado de que los fundadores ya creían en el abordaje del diseño como un ingrediente clave para crear una experiencia de valor.  

E: ¿De qué forma MURAL te transformó como profesional?

C: Uff… ¡de muchas formas! Trabajar todos estos años en una cultura de autonomía y absoluta confianza me transformó no sólo en el plano profesional, sino también en el personal. De pronto me encontré en una situación donde yo misma era la que tenía que traer las respuestas o mejor dicho, ¡salir a buscarlas!  jaja en lugar de estar defendiendo o vendiendo mi trabajo.

En este sentido, MURAL implicó un cambio de foco muy fuerte, 100% orientado a la acción. Y esto es algo que enseguida produce un ritmo de aprendizaje impresionante y que sigo valorando muchísimo de la cultura de MURAL al día de hoy.

También, me impactó mucho la consistencia de los fundadores a la hora de perseguir su visión y, sobre todo, de “pensar en grande”. 

E: ¿En qué sentido?

C: Por ejemplo, siempre sostuvieron la posición de que es muy importante brindar al equipo todas las herramientas que necesitemos para alcanzar nuestros objetivos. Y esto un día puede traducirse en simplemente alentarnos y apoyarnos para que nos presentemos en una conferencia, otro día puede ser proponernos una sesión de consultoría con un referente de lujo en algún tema, o lo que sea que consideremos que nos puede sumar valor.

Un ejemplo de lo anterior fue nuestra participación en el Startup in Residence de IDEO en 2014. Mariano vio la oportunidad y nos presentó en este programa, que implicaba viajar a San Francisco por tres semanas para trabajar con un equipo de IDEO, exclusivamente dedicado a ayudarnos a mejorar la propuesta de MURAL con sus técnicas de Design Thinking. Fue una oportunidad única porque pudimos ver bien de cerca la importancia del diseño como pilar fundamental del negocio y mejorar nuestra solución alrededor de las necesidades prácticas de los equipos remotos. 

E: ¿Cómo fue esa experiencia?

C: Fue increíble. Viajamos Pato fundador y CTO—, Agustín fundador y Jefe de producto y yo. Mariano, otro fundador y CEO de la empresa, ya vivía en San Francisco. En tres semanas, hicimos más de 10 entrevistas con personas de IDEO, de la d.school de Stanford y de empresas pioneras en innovación como Intuit. Todos ellos eran usuarios extremos del post-it y de distintos frameworks visuales que te ayudan a abordar los problemas de maneras más creativas y a producir innovación. Pudimos también hacer pruebas de usabilidad con algunos early adopters y trabajamos con los métodos de IDEO para potenciar nuestra propuesta de valor. La cantidad de aprendizajes que nos trajimos de vuelta fue incontable.

 

Muestra de un prototipo sobre cómo agregar post-its digitales a un mural, en una entrevista con una una profesora de la d.school de Stanford.

 

Sesión con una diseñadora de IDEO, early adopter de MURAL, en donde nos mostraba cómo lo usaba con su equipo.

 

Volviendo un poco a la reflexión sobre “pensar en grande”, quizás esta mentalidad de perseguir los objetivos de forma ambiciosa puede parecer obvia hoy que ya logramos validar nuestra solución, pero cuando recién estábamos empezando el proyecto y todo era incertidumbre, o en los momentos en que las cosas estuvieron complicadas desde el punto de vista del negocio, no lo era para nada. Hoy pienso que fue fundamental sostener esa mirada para poder sortear todos los obstáculos que fueron surgiendo y poder construir el MURAL que existe hoy. 

 

Siempre nos acordamos de este día, porque luego de andar en bicicleta varias horas con Pato y Agus, llegamos a un bar y nos pusimos a hablar como locos y a conectar las ideas de todo lo que veníamos viendo y haciendo con el futuro de MURAL.

 

E: Mencionabas que fuiste la primera diseñadora del equipo, ¿qué desafíos se te presentaron? 

C: Desde el aspecto de diseño de interacción, el desafío de MURAL fue y sigue siendo muy divertido. El concepto de “pizarrón digital” en donde podés visualizar ideas rápidamente por medio del dibujo, agregando post-its, o trayendo cualquier contenido de la web en forma colaborativa era totalmente novedoso. No había en este sentido ningún estándar consolidado ni nada parecido, así que teníamos enfrente una hoja en blanco para experimentar.  

Mi rol como primera diseñadora incluyó guiar al equipo en esa experimentación a través de la práctica del diseño centrado en las personas, facilitar las dinámicas necesarias para involucrar a todos los roles en este abordaje, hablar y testear con usuarios, y al mismo tiempo hacer las tareas técnicas, definiendo interacciones y construyendo prototipos. 

E: ¿Cómo lo resolviste?

C: Para empezar, tuvimos que investigar a fondo las dinámicas de reuniones y sesiones colaborativas en formato presencial con soportes físicos (papel, pizarrones, post-its)  y entender de qué manera esto se podía traducir a una experiencia digital para que no perdiera sus elementos más esenciales. Pero, a la vez, queríamos que se potenciara con nuevos beneficios y respuestas que la digitalización habilitaba. 

En un plano más personal, siempre me sentí muy cómoda en el papel de evangelizadora de estas metodologías y velando porque las decisiones de producto siempre respondan a necesidades reales de los clientes. Es muy común en las startups caer en la tentación por ejemplo, de construir algo porque existe una tecnología promisoria, o simplemente enamorarnos de una idea y tomar las decisiones sobre esa base. El diseño centrado en las personas justamente provee herramientas para evitar estos modelos y así poder reducir el riesgo de construir algo que nadie quiere.

E: Para terminar, ¿qué te motiva todos los días a seguir trabajando en la compañía después de estos años?

C: Hay un montón de cosas que hacen que hoy siga motivada por trabajar en MURAL. Sin contar lo extraño y complicado que viene este 2020, donde poder trabajar bien desde tu casa ya resulta un privilegio.

Una es sin dudas el equipo que armamos, el cual ahora además está creciendo muchísimo a nivel global. Poder trabajar con un grupo de gente muy capaz es de las cosas que más me motivan y me ayudan a seguir aprendiendo y creciendo. La cultura del trabajo también.

En términos de diseño, por último, mis expectativas por seguir creando valor hoy están muy altas. Después de tantos años de esfuerzo, logramos hacer la empresa que queríamos, tener una validación importantísima del mercado y sumado a eso, en el contexto de la pandemia, hoy tenemos la enorme oportunidad de ayudar a muchísimas personas a continuar con sus actividades, ofreciéndoles una experiencia de trabajo remoto tan buena que hasta les haga cuestionarse la necesidad de volver a la oficina.

Endeavor Argentina

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