La tecnología contactless dominará los pagos en la nueva normalidad - Endeavor
Contacto
Av. del Libertador 105, Docks Al Río, Vicente López, Buenos Aires, Argentina
info@endeavor.org.ar

La tecnología contactless dominará los pagos en la nueva normalidad

Por Raúl Oyarzun, cofundador y CTO de Geopagos.

Los cambios de hábito de la pandemia se montaron sobre un mercado de agregadores y adquirentes que ya estaba transformándose: con más jugadores que apuntan a la base de la pirámide y ofrecen más servicios, los pagos contactless (sin contacto) comienzan a despegar.

Aunque ya sea un lugar común, no deja de ser cierto: la pandemia transformó a nuestras sociedades de múltiples maneras y una de ellas es en la forma de pagar. En América Latina, cientos de miles de personas que nunca habían realizado pagos digitales comenzaron a hacerlo. Y esta novedad no solo cambió su realidad cotidiana sino que los abrió a incorporar nuevas tecnologías: salir de su “zona de confort” les permitió ver el abanico de oportunidades que ofrece el mundo de las tarjetas y los medios digitales de pago.

Pero tan importante como este fenómeno es que el sistema estaba listo para ofrecer estos servicios. Desde hace algunos años, la incorporación de fintech, agregadores de pagos y nuevos adquirentes dinamizó a un sector que como nunca antes se propuso incluir financieramente a comercios y segmentos de la población que permanecían ajenos a estas oportunidades. Este proceso tuvo una serie de hitos en nuestra región. El último acaba de ocurrir en Chile con la aprobación del modelo de 4 partes, que separa las figuras del emisor y del adquirente, incorporando nuevos jugadores y mejores servicios al sistema. En Argentina, este proceso comenzó antes y se consolidó con la apertura de la adquirencia a partir de 2019. Bancos, procesadores, agregadores, adquirentes y las propias tarjetas impulsaron más y mejores productos y servicios de la mano de empresas como GeoPagos, proveedora de la tecnología detrás de esta revolución.

En este panorama, sobresalieron entre otras tecnologías: QR, billetera y contactless. Los códigos Quick Response fueron un enorme aliado para quienes necesitaban llegar rápidamente y de manera digital a clientes que no necesariamente estuvieran bancarizados. Bajo el modelo tradicional, esto no hubiera sido posible: para tener una tarjeta de crédito esa misma persona debía tener una cuenta bancaria y un historial crediticio que lo sustentara. La irrupción de las billeteras virtuales con tarjetas prepagas permitió la incorporación de ese tipo de cliente que ahora sí era capaz de realizar un pago digital, tanto en la puerta de un comercio o dentro de su mismo celular a través de un código QR enviado por WhatsApp.

Estas transacciones, caracterizadas por su simpleza y agilidad, son en general con montos bajos como los que predominan en la base de la pirámide: comercios de cercanía, almacenes, estaciones de servicio. Compras de la vida cotidiana. Paralelamente a QR, las tarjetas contactless crecieron enormemente en este tipo de transacciones, pero sumando un diferencial muy importante: mayor seguridad y aún mayor inmediatez. Mediante tecnologías de identificación por radiofrecuencia, el lector reconoce al chip de la tarjeta y asegura la transacción.

Además de permitir las precauciones de higiene y seguridad que obliga la pandemia, tanto QR como las tarjetas contactless tienen la virtud de cruzar dos redes a priori separadas: la de las cuentas virtuales (o CVU) y las cuentas bancarias. Son autopistas donde transita información muy valiosa.

Tap To Phone: el paso siguiente

En asociación con Visa, GeoPagos estuvo detrás de la primera puesta en operación de la tecnología Tap To Phone en América Latina. Se trata de una instancia superior en el desarrollo de los pagos contactless, donde un celular Android se convierte en una terminal de pagos que identifica al chip de la tarjeta. Es decir que no requerirá de ningún hardware específico, a diferencia del pago contactless convencional.

Esta tecnología no solo democratiza el acceso a esta solución rápida, simple y confiable sino que reduce los costos generales del sistema. El futuro ya está llegando. Y es sin contacto.

Post a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Preguntas frecuentes

Todo lo que necesitas saber acerca de ScaleUp

No. Antes de la primera semana de julio recibirás un mail que te confirmará si quedaste seleccionado para avanzar en el proceso de selección.

De ser seleccionado serás entrevistado por el staff de Endeavor. Luego habrá un Selection Day realizado por un comité interno de Endeavor, donde aquellos pre-seleccionados tendrán la oportunidad de presentar su pitch deck. Luego del Selection Day se informará qué empresas serán participantes del programa.

Todas. No excluimos ninguna industria; miramos el grado de innovación del negocio, el timing en relación al mercado y el perfil del emprendedor.

Si, es necesario tener un emprendimiento que además facture por encima de los 500.000 USD anuales. No será tenido en cuenta el Gross Merchandise Volume sino la facturación

Si, siempre y cuando parte de tus operaciones y el negocio se encuentren en Argentina .

Si. Hay 2 ediciones por año. La primera se convoca en febrero y la segunda en julio.

Sí, claro. Deberás completar el formulario de la edición en la que quieras participar.

El programa tiene una duración de 5 meses: la primera edición de cada año se extiende de marzo a julio y la segunda , de agosto a diciembre.

Lo podés hacer enviando un mail a scaleup@endeavor.org.ar

Los emprendedores tendrán un Account Manager asignado de Endeavor con quien realizarán un Assesment para identificar desafíos. A partir del mismo, se asignará un mentor padrino para definir la estrategia de la compañía y con quien se reunirán cada mes y medio. También habrá 3 mentorías puntuales con mentores que tengan know how en los desafíos que atraviese al emprendedor. Por último, habrá eventos de networking y 4 RoundTables en donde, juntos a los demás seleccionados, escucharán a Expertos en temáticas de interés común.