La inteligencia artificial ya dejó de ser una herramienta experimental reservada para equipos técnicos. Hoy, el verdadero diferencial competitivo empieza a estar en cómo cada empresa logra integrarla a sus procesos y formas de trabajo.
Ese fue uno de los principales ejes de la charla que dio Nico Magni en una charla exclusiva con Endeavor en Workplace by IRSA. El cofounder de Cedalio compartió cómo vienen utilizando agentes de inteligencia artificial dentro de la operación diaria de la compañía y qué cambios empieza a generar eso en management, productividad y organización interna.
Para Nicoi, el acceso ya no es la barrera, la diferencia empieza a estar en entender cómo aplicarlo al negocio antes que la competencia.
Los perfiles que mejor están aprovechando la AI
Uno de los insights de la charla tuvo que ver con el seniority. Según la experiencia personal de Nico, dentro de su propio equipo los perfiles más experimentados son los que hoy están logrando mayores saltos de productividad usando AI.
La razón no está en la herramienta sino en la capacidad de delegar correctamente. “El Senior sabe cómo dividir tareas y validar que se hagan correctamente”, resumió.
Para él, los mejores resultados aparecen cuando una persona sabe estructurar procesos, definir criterios y revisar resultados. Ahí es donde la inteligencia artificial empieza realmente a amplificar la productividad.
El error es esperar automatización total
Otra de las cuestiones a tener en cuenta es el momento actual en el que se encuentra la tecnología.Muchas empresas todavía esperan que la AI resuelva procesos completos de punta a punta, cuando el verdadero impacto hoy aparece en acelerar tareas específicas y repetitivas.
“Lo que antes hacía en 10 tareas de una hora, ahora lo hago en 10 tareas de dos minutos”, explicó al describir cómo utilizan AI para automatizar partes concretas de distintos workflows internos.
Del recruiting a los performance reviews
Durante la charla también compartió ejemplos concretos de cómo ya utilizan agentes internos para tareas vinculadas a recruiting, evaluaciones de desempeño, seguimiento de reuniones, armado de briefs y recopilación de información operativa.
Uno de los conceptos más interesantes fue la idea de construir una especie de “chief of staff personal” para cada integrante del equipo: asistentes capaces de ordenar tareas, resumir reuniones, recordar pendientes y preparar contexto automáticamente.
La parte humana sigue siendo clave
Durante el encuentro también hubo espacio para evaluar los límites actuales de la tecnología. “Todavía no sabe leer la sala”, haciendo referencia sobre tono, contexto e interacciones humanas.
Por eso, sostuvo que el verdadero valor humano empieza a desplazarse hacia el criterio, la revisión y la toma de decisiones más que hacia la ejecución operativa.
Cómo empezar
Lejos de recomendar grandes transformaciones, Nico insistió en arrancar con pilotos pequeños y áreas donde haya tareas repetitivas o picos de trabajo.
También remarcó la importancia de acompañar a los equipos en la adopción y definir políticas claras sobre el uso de información y herramientas.
Porque, según planteó, el desafío ya no es solamente tecnológico: también es cultural y organizacional.