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Un guiño para la innovación

CITES, una iniciativa del Grupo Sancor Seguros, ofrece una base tecnológica para el desarrollo en el sector industrial. ¿Cuáles son los alcances del proyecto que fomenta el crecimiento de las empresas?

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En una ciudad pequeña pueden ocurrir grandes acontecimientos o sucesos. En Sunchales, Santa Fe, la ciudad con mejor calidad de vide de la provincia, se encuentra CITES, una iniciativa impulsada por el Grupo Sancor Seguros para generar un conglomerado de empresas de base tecnología y ofrecer servicios de desarrollo e innovación al sector industrial. ¿De qué se trata?

“Nuestra actividad se apoya en cuatro áreas: Biotecnología, Nanotecnología, TIC e Ingenierías. Además de ser la primera y única incubadora especializada en tecnología de América Latina, contamos con un equipo interdisciplinario que se ha formado y desarrollado en distintas partes del mundo”, afirma Nicolás Tognalli, Director del CITES.

En junio se lanzará la convocatoria de CITES Startups 2016, el programa de tres meses de duración. Son proyectos bio/nano tecnológicos o digitales, que desarrollan productos y tecnologías para los sectores de insuranceTech, finTech, agTech, healthTech, data analytics y artificial intelligence, entre otros, que apunten a mercados de gran crecimiento. El objetivo es la aceleración y validación del proyecto para ser invertido (hasta US$500M) en CITES.

“Proveemos un apoyo activo al management por parte de nuestro equipo por el acceso a futuras rondas de inversión, facilidades que incluyen oficinas y acceso a laboratorios equipados, y finalmente una inversión de US$500M”, agrega Tognalli.

Actualmente no existen este tipo de válvulas en el mercado y se espera que el producto sea innovador.

¿Cuáles son los antecedentes de CITES? Ya invirtió en dos startups: PhylumTech (drug discovery solutions) y recientemente en iMvalv, compañía que desarrolla y llevará al mercado una nueva válvula inteligente para tratar pacientes con glaucoma, enfermedad que afecta a 70 millones de personas en el mundo.

El caballo de Troya emprendedor

 

Andy FreirePor Andy Freire 
@andyfreire

   Hay que decirlo, cada vez hay más emprendedores en relación de dependencia. Parece una idea un tanto paradójica. Hasta podría decirse que contradictoria, pero los intrapreneurs son una tendencia cada vez más fuerte en las empresas que buscan altos niveles de innovación, eficiencia y, sobre todo, dinamismo. Es, en el fondo, el triunfo del modelo mental emprendedor de libertad y responsabilidad.

    Si bien no hay nada de nuevo en la idea de libertad con responsabilidad, lo poderoso de este modelo no es tanto la originalidad si no que, por primera vez, algunas organizaciones lo están aplicando con un verdadero convencimiento de sus beneficios. No sólo buscan personas que tengan estas características, también generan los entornos adecuados para que se desarrollen efectivamente a través de esos valores.  

   La revolución emprendedora entró sigilosamente en las grandes corporaciones y las contagió. De hecho, las principales empresas del mundo se están moviendo hacia este modelo mental y abandonando el de empleado tradicional. Así, tienden a constituirse como grupos de actores con alto grado de pro-actividad, autonomía, e independencia. Surgen equipos de trabajo que no cumplen con pautas fijas dentro de estructuras preestablecidas, por el contrario, están enfocados en alcanzar objetivos dentro de marcos estratégicos generales bien definidos.

   Bajo esta perspectiva, un buen empleado no es el que cumple con las normas, es el que tiene la capacidad de administrar con criterio su libertad para alcanzar los objetivos comprometidos. Ya nadie pretende que un empleado se ponga la camiseta de la empresa, el anhelo es mucho más realista -y a la vez horizontal-: pretenden que se trabaje con ella. 

   Es por eso que las empresas genuinamente comprometidas con esta visión minimizan sus controles y se enfocan en la creación contextos adecuados para ejercer la libertad. ¿Qué sentido tiene imponer horarios fijos o establecer cuándo y cómo tomarse las vacaciones si lo que importa es el cumplimiento de las metas? Ninguno. ¿Qué objetivo tiene dar una orden sin explicar las estrategias? Tampoco lo tiene. Por eso entender es infinitamente más valorado que obedecer, ya que de esta manera todos están en condiciones de realizar aportes de alto valor agregado.  

   Como si hubiésemos estado dentro de un caballo de Troya, los emprendedores fuimos penetrando -sin ser percibidos- en las estructuras formales de muchas organizaciones. Y el resultado fue positivo: empleados que asumen el protagonismo, que toman decisiones y que se administran a ellos mismos. A la vez, las empresas descubrieron que un cambio cultural era posible y, también, necesario para lograr el dinamismo y la flexibilidad que exigen los mercados en el siglo XXI.  

 

Vanesa Durán, emprendedora del año en el 2013, en El Cronista

La historia de Vanesa Durán, emprendedora Endeavor, fue publicada en la edición impresa de El Cronista, como ejemplo de emprendeurismo, perseverancia y visión. Su firma, Vanesa Durán Joyas, creada en 1996, canaliza sus ingresos a través de una fuerza de venta con 20.000 revendedoras independientes en todo el país, ya facturó $ 44 millones, produce 2,4 millones de piezas y espera crecer un 20% este año.

Para leer la nota completa: http://bit.ly/NyY1B6

Globant, ejemplo de innovación en El País

Haciéndole frente al lapidario libro publicado por el Banco Mundial, “El emprendimiento en América latina. Muchas empresas, poca innovación”, el diario español El Pais publicó un artículo que demuestra la contrario. En ella se presenta como ejemplo a la empresa Globant, emprendedor Endeavor, que se dedica a proveer software a empresas tales como Google, Telefónica, Nike y American Express, entre muchas otras.

Además, el artículo cuenta con la opinión de Fernando Fabre, mexicano y presidente de Endeavor Global, quien dice que Latinoamérica no es menos innovadora que EE.UU. “No tenemos presupuestos públicos tan abultados para innovación como los países nórdicos o asiáticos, pero eso no necesariamente se traduce en menos innovación de mercado”, opina Fabre.

Leer la nota completa: http://bit.ly/1gQyUT2

 

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10 trampas a evitar a la hora de emprender

1. Pretender que su idea sea única y original

El emprendedor debe tener en cuenta que si llegó a esa idea, alguien más pudo haber pensado lo mismo. Prestando atención a este punto, no se sorprenderá si encuentra que existen competidores y se enfocará en la mejora continua de su idea.

2. Considerar que las buenas ideas sólo provienen de la creación de algo nuevo

Emprender no implica necesariamente crear algo nuevo y revolucionario. Resolver problemas claves y típicos puede ser más viable que el lanzamiento de algo nuevo y desconocido. 

3. Creer que una mínima innovación es suficiente

El emprendedor necesita tener un producto consistente. Proponer un pequeño cambio de un producto o servicio que ya existe no alcanza para sobrevivir en un mercado altamente competitivo.

4. Creer que el producto se vende por sí solo

Ofrecer  un buen producto no es condición suficiente que garantice las ventas. El esfuerzo de ventas es indispensable a la hora de emprender. Todos los productos, por más buenos que sean, necesitan de una estrategia y un esfuerzo de ventas considerable.

5. Pensar que el trabajo en equipo no es efectivo

Muchos emprendedores creen que son capaces de llevar adelante en forma personal todos los aspectos para el desarrollo de su idea. El emprendedor debe darse cuenta de que un equipo de personas que funcione como tal es el componente más importante para el éxito.

6. Suponer que es fácil convencer a inversores

Muchos emprendedores piensan que sólo una buena idea de negocio atraerá inversores. En la actualidad, los inversores son más exigentes y prestan especial atención a los planes de negocio y los equipos de gestión propuestos para los emprendimientos. Por ello, será necesario desarrollar un plan de negocios consistente que respalde a la idea, así como conformar un equipo sólido para la gestión.

7. Suponer que los números proyectados de ventas y del mercado son un fiel reflejo de la realidad

Proyectar un mercado es diferente que conquistarlo. En general existen factores internos y externos al emprendimiento que harán que los números sean sólo una aproximación a la realidad. La clave con las proyecciones está en la identificación de las factores que pueden influir tanto en la estimación de los ingresos como de los gastos.

8. Hacer una lectura equivocada de los números.

Una frase que se escucha muchas veces es: “¿Por qué si cada vez facturo más, cada vez veo menos plata?”. Para evitar caer en esta trampa, es muy importante que el emprendedor sea muy organizado a la hora de la contabilidad y las finanzas. Saber exactamente cómo se mueve la caja de su empresa, y otros aspectos contables básicos, es clave para poder entender el retorno que realmente percibe el negocio.

9. Creer que uno “se las sabe todas”

Construir una empresa  no es tarea fácil. Existen aspectos de la formación de la empresa en que se necesita el consejo y asesoramiento de expertos (legales, contables, técnicos, etc.)que nos ayudarán a prever problemas y a ensayar soluciones.

10. Dejar que el factor “ego” interceda en el  manejo de la compañía

Un buen emprendedor debe entender que a medida que la empresa crece, las necesidades de ésta cambian. Las personas que llevan adelante la creación y puesta en marcha de una empresa, podrían no ser las mismas que aquellas que la gestionan una vez alcanzada la estabilidad. Los cambios en el estilo de liderazgo a lo largo de la vida de un emprendimiento son necesarios.

 

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La necesidad de planificar: el plan de negocios

La planificación es el primer paso para emprender con éxito. Es el itinerario del viaje. Estructurar y organizar los pasos a seguir de tu futura empresa te ayudará a orientarte hacia el futuro, hacia lo que debe lograrse y cómo hacerlo.

A la hora de emprender esta planificación toma forma en un plan de negocio, que básicamente incluye los objetivos a corto, mediano y largo plazo de todos los aspectos del negocio y los medios apropiados para lograrlos. Si los objetivos y actividades de la empresa están bien diseñados, más fácil será asegurarse de su correcto cumplimiento.

En el plan de negocios deberán especificarse cuestiones que abarquen desde la cultura de la organización hasta alternativas ante riesgos potenciales.

Planificar consiste en organizar las respuestas de preguntas como:

    1. ¿Cuál es la oportunidad de negocio que se pretende capturar?
    2. ¿Cómo podemos llegar a donde queremos ir?
    3. ¿Cuáles serán los recursos necesarios para llevar adelante el emprendimiento?
    4. ¿Cuáles son los riesgos y recompensas del negocio
    5. ¿Cómo es el entorno y el mercado en donde opero?

La planificación deberá focalizarse en:

Producto: Definir cuál es el producto o servicio que determina la existencia de tu negocio. Enfatizar qué es lo especial que éste ofrece y porqué es atractivo con respecto a otros.

Clientes: Definir quiénes serán nuestro clientes, cuál o cuáles son las necesidades que estamos tratando de satisfacer y el valor que pretendemos agregarles.

Publicidad: Planear posibles actividades para inducir a la compra a los posibles compradores de tus productos. Un precio adecuado y poderosas campañas de publicidad y promoción. Definir cómo pensas llegar al cliente, es decir a través de qué canales de distribución

Proveedores: Cualquiera  sea el negocio al que te dediques vas a necesitar proveedores. Lso proveedores forman un eslabón fundamental para el negocio. Contar con proveedores confiables puede ayudarte a que prospere tu idea. En este punto de la planificación, deberás tener en cuenta no sólo los proveedores cotidianos sino también aquellos alternativos que por cuestiones extraordinarias podes llegar a necesitar. Los proveedores suelen ser un gran dolor de cabeza, la cuidadosa planificación acerca de la elección te permitirá lograr tus objetivos din problemas.

Tiempos: Establecer la premura con la que se pretenden lograr los objetivos.

Aspectos económicos: Tener en claro cuáles son las necesidades de capital, tanto para la puesta en marcha como para el futuro desarrollo del negocio. Cuál es la inversión necesaria para lanzar el proyecto y los costos que éste devengará. Planear te va a permitir elaborar presupuestos para lograr tus objetivos.

Recursos Humanos: Planear cómo estará integrado el equipo de trabajo y la especificación de la jerarquía te ayudarán a evitar futuros problemas. Planificar la tarea de cada uno o si trabajarán juntos, es un aspecto clave para cumplir los objetivos.

 

Las buenas ideas no necesariamente son buenas oportunidades

 Ya se te ocurrió la idea, el próximo paso será entonces que analices si es viable, y verificar que realmente puede representar una oportunidad de negocio.
Una buena idea debe agregarle valor al consumidor pero también al emprendedor. Te proponemos que hagas un primer análisis para evaluar tanto la capacidad de generar valor como la facilidad de implementación de la idea.

VALOR

Un análisis del valor parte de la premisa por la cual una empresa sin capacidad de generar ganancias no sobrevive. Un cálculo prima facie de la rentabilidad de tu proyecto es un primer filtro que te ayudará a verificar si es recuperable la inversión a realizar a través de las ganancias que generará; y luego de recuperar la inversión, es sustentable en el tiempo.

La rentabilidad es simplemente la diferencia entre los ingresos (lo que genera el producto que se vende) y todos los costos para producirlo/comprarlo.

Por lo tanto, antes de comenzar será necesario que tengas una idea aproximada, para los ingresos (la cantidad a vender y el precio de venta posible); y para los costos (costos de producción/adquisición del producto, de comercialización, de logística, administrativos, etc.).

FACILIDAD DE IMPLEMENTACIÓN

La facilidad de implementación se refiere a la factibilidad de poder  llevar a cabo tu idea. ¿cuán factible es que puedas generar y desarrollar esa actividad?

Para poder responder tendrás que enfocar la pregunta desde tres ángulos distintos:

Viabilidad financiera

  • Viabilidad legal
  • Viabilidad técnica
  • Análisis competitivo

La viabilidad financiera, es la parte del análisis en la que te preguntarás cuánto dinero y otros recursos son necesarios para iniciar el negocio, si contás con ellos o si no y la posibilidad de encontrar quién pueda prestarte el dinero en caso que el tuyo no se suficiente. El tiempo de recupero de la inversión, es decir, cuanto prevés que vas a tardar en recuperar la inversión que realizaste para comenzar, es otra de las cuestiones importantes para verificar la facilidad de implementación de tu negocio.

La existencia de una legislación que prohíba o restrinja la venta de tu producto o servicio representa un primer indicio de que no será fácil la implementación de la idea. La existencia de muchas trabas legales hará que tu proyecto deje de resultar atractivo. Este tipo de trabas legales, pueden hacer que el proyecto deje de ser rentable, o imposible de llevar a cabo dadas tus posibilidades de financiación.

Cuán factible es tu idea desde el punto de vista técnico, implica evaluar la capacidad que tenes para desarrollar las operaciones y mantenerlas en funcionamiento (el proceso de producción del producto, la comercialización, etc.). Aquí tendrás que contemplar, por ejemplo, si contás con la tecnología  y el personal adecuado (entre otras cosas). Es un análisis relativo a la parte operativa del proyecto.

Con respecto al análisis competitivo te proporcionamos una herramienta muy útil y reconocida, que es el “Análisis de las fuerzas competitivas de Porter”.

El contexto en el que vas a emprender está dado, por lo que no será fácil que puedas cambiarlo. Las fuerzas externas son de gran importancia, pero más importante es tu habilidad para enfrentarse a ellas.

Al momento de cuestionar tu idea, tener en cuenta los actores que compiten en el sector o la existencia de productos sustitutos, te ayudarán a anticipar cuán difícil puede resultar entrar y competir en ese mercado.

 

Si al realizar este tipo de análisis tu idea continúa resultando atractiva, entonces es muy probable que sea una buena oportunidad de negocios para aprovechar. Se trata de un primer filtro que debes hacerle a tu ocurrencia para que además de tu fuerte convicción de emprender tengas un  parámetro de la capacidad para generar valor y la implementabilidad que puede implicar el lanzamiento de tu proyecto.

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De la idea al negocio

 

Todo el mundo tiene ideas. La mayoría son buenas y posibles. El punto es que no hay demasiadas personas dispuestas a realizar el enorme esfuerzo que supone hacer pasar una idea desde el papel al mundo real. Lo difícil es construir un puente entre un sueño y la realidad.

Para que una idea se materialice es necesario conjugar una serie de factores:

  • Definir un plan de negocios, cuantificando inversiones y costos.
  • Analizar la cadena de valor del negocio.
  • Estar en conformidad con las regulaciones.
  • Formar un equipo.
  • Conseguir capital.

Una empresa nace de una idea y ésta puede provenir de diferentes fuentes. Puede ser producto de la casualidad o la resultante de un arduo proceso de análisis. Lo importante son los pasos previos que se adoptarán para que esa idea se transforme en un negocio viable. Por ende para esto hay varios requisitos:

La vocación del emprendedor es un requisito fundamental, tanto como ser consciente de las propias capacidades y debilidades para afrontar el desafío. También hay que estar preparado para enfrentar la derrota. Un emprendedor debe tener los pies sobre la tierra y cuotas iguales de optimismo y realismo. Debe lograr que los que trabajan con él se sientan con el derecho y la obligación de ser también emprendedores.

 

Afirmarse en seis pasos

1) Percibir la oportunidad

Al descubrir una oportunidad, el emprendedor genera una idea para aprovecharla. No es necesario que invente algo nuevo para conquistar un nicho del mercado. Muchas veces alcanza con dar respuesta a una necesidad en un rubro explotado en forma inadecuada, o lanzar un producto que complemente otro ya impuesto. Luego, hace falta encontrar la motivación y la capacidad para hacer que esa idea en bruto sea viable.

2) Cuestionar la idea

La idea en bruto debe superar una serie de filtros que permitan determinar si realmente existe una idea fuerza. Ese proceso debe incluir el cuestionamiento de la oportunidad para determinar si el proyecto está satisfaciendo una necesidad del mercado y si es rentable…

3) Hacer un análisis económico y financiero

Mediante un análisis económico, se identificarán los ingresos y los costos para obtener la rentabilidad del proyecto. Y a través de un análisis financiero se determinarán las necesidades de inversión de capital, y el tiempo en que se espera recuperar dicha inversión.

4) Definir estrategias

Es el proceso mediante el cual se define el plan de acción, que se utilizará para posicionar al emprendimiento, satisfacer a los clientes, competir con éxito y lograr un desempeño del negocio que garantice la rentabilidad. Definir estrategias es trazar el futuro del negocio.

5) Planificar e implementar

Para asegurar la perdurabilidad del proyecto hay que tener un plan de negocio realista que neutralice a los competidores actuales y futuros. Este plan no es otra cosa que un “mapa” para orientar al emprendedor, de manera que sepa cómo llegar al objetivo definido. Ayuda a pensar metodológicamente la forma de cristalizar el proyecto, además de representar la imagen del negocio frente a potenciales inversores, posibles socios y proveedores. Pero hay que tener en claro que se trata de una herramienta valiosa, pero no es el negocio en sí.

6) Evaluar permanentemente

Ser buen emprendedor significa, además, saber retirarse a tiempo. Esto implica la capacidad de determinar cuándo el negocio ha dejado de ser una oportunidad. Saber crear y poner en marcha un proyecto es tan importante como poder identificar el momento exacto para cerrarlo. La empresa debe repensarse constantemente para monitorear si está en el camino adecuado e introducir las variantes necesarias para asegurar su viabilidad. Para los verdaderos emprendedores, el fracaso es como un lugar de descanso para analizar lo ocurrido, procesar la experiencia y tomar fuerza para encarar un nuevo proyecto

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El Perfil emprendedor – ¿Tenés personalidad emprendedora?

En realidad todo se trata de vos. Iniciar un negocio es un gran compromiso, cambia tu estilo de vida, tus relaciones familiares y tu seguridad financiera. Por eso es importante evaluar tus aptitudes para tal proeza. Conocer tus fortalezas, debilidades y principalmente tus motivaciones para dar este salto.

Es un mito creer que hay un tipo específico de empresario, sin embargo hay varios rasgos que tienen en común los empresarios exitosos.

Alto grado de energía

  • Actitud Positiva , convencimiento de que proyecto será un éxito
  • Responsabilidad  de conseguir que las cosas se hagan
  • Energía física y mental que hace que nunca se de por vencido y persiga sus sueños pase lo que pase
  • Iniciativa  para asumir el mando
  • Pasión,  potencia, fuerza y vehemencia para  llevar un proyecto adelante

 Capacidad de pensar como emprendedor

  • Originalidad para encontrar nuevas ideas y soluciones
  • Creatividad para recorrer caminos alternativos e inexplorados
  • Sentido Crítico  para  evaluar el rumbo del emprendimiento
  • Sentido Analítico  aplicado en términos prácticos, teóricos y abstractos

 Disfrutar de los desafíos

  • Manejar el stress, de ser el responsable final  de que las cosas sucedan
  • Persistencia  para sobrepasar los momentos difíciles
  • Organizado sin perder flexibilidad para tener claridad mental y velocidad de respuesta

 Talento en las relaciones interpersonales

  • Sociabilidad, para mantener relaciones armoniosas con pares, familiares, comunidad, clientes etc.
  • Cooperación, para lograr un trabajo constructivo y en equipo
  • Energía positiva, buen ánimo aunque las cosas no salgan según lo previsto
  • Liderazgo, para motivar equipos de trabajo con sabiduría y humildad
  • Estabilidad Emocional, nivel de madurez necesario para ser un ejemplo a seguir

 Habilidad para las comunicaciones:

  • Comunicación fluida,  para transmitir ideas y conceptos  en forma clara y concisa
  • Capacidad de escuchar, para comprender a los otros.

 Conocimientos técnicos:

  • Conocimiento del proceso productivo y comercial de los bienes o servicios del mercado en que se quiere actuar
  • Saber consultar a expertos, contar con un equipo de profesionales de apoyo para temas puntuales

Las preguntas que no deberías dejar de hacerte a la hora de empezar el camino emprendedor.

 Necesitas analizar por qué te gustaría empezar tu propio negocio y que te hace pensar que podrías tener éxito. Es importante que conozcas tus fortalezas y debilidades. Como potencial emprendedor, el hecho de conocer tus áreas de debilidad te ayudará a cubrirlas ya sea capacitándote o bien contratando a alguien que pueda darte apoyo en ellas.

  • ¿Me gusta asumir responsabilidades?
  • ¿Me considero una persona creativa y abierta a la posibilidad de explorar nuevos caminos?
  • ¿Soy capaz de arriesgar mi empleo estable con buena remuneración y beneficos para emprender algo nuevo?
  • ¿Acostumbro planear mis acciones y evaluar los resultados de acuerdo a los planes?
  • ¿Me gustan las cuestiones relacionadas con marketing y finazas?
  • ¿Me gusta trabajar en equipo?
  • ¿Puedo manejar un equipo de trabajo?
  • ¿Veo los problemas como oportunidades?
  • ¿Me gusta tomar riesgo?
  • ¿Continúo adelante a pesar de los obstáculos que se presentan?