Más de 4.500 personas participaron de una nueva edición del encuentro que reunió a emprendedores, inversores, empresarios y referentes de distintas industrias para compartir experiencias, incorporar herramientas y pensar cómo construir y escalar desde la región.
El pasado 17 de septiembre, el Salón Metropolitano de Rosario volvió a convertirse en punto de encuentro para el ecosistema emprendedor. Más de 4.500 personas participaron de una nueva edición de Experiencia Endeavor Rosario, en una jornada que combinó inspiración, capacitación, networking y oportunidades de vinculación.

Emprendedores en distintas etapas, inversores, empresarios y referentes de la innovación se encontraron alrededor de una agenda que puso sobre la mesa algunos de los desafíos que atraviesan hoy a quienes construyen empresas: cómo emprender en industrias complejas, cómo incorporar inteligencia artificial, cómo desarrollar marcas y equipos, cómo encontrar oportunidades de crecimiento y cómo transformar conocimiento en negocios capaces de escalar.
La apertura estuvo a cargo de Alejandro Larosa, presidente del Board de Endeavor Rosario y María Julia Bearzi, directora ejecutiva de Endeavor Argentina, quienes destacaron el valor de generar espacios de encuentro y colaboración para seguir fortaleciendo el ecosistema emprendedor de la región.
Historias de quienes están construyendo
Una de las características de Experiencia Endeavor es que no existe una única forma de emprender. La agenda de Rosario reunió historias de compañías de tecnología, alimentos, biotecnología, movilidad, industria, servicios y nuevas economías, con emprendedores en diferentes momentos de sus recorridos.
Patricia Jebsen, creadora de contenido conocida como Mami Corpo, abrió las exposiciones con una charla sobre mundo corporativo, mercado laboral y desarrollo profesional.

Luego, el panel “El desafío de emprender en industrias complejas”, moderado por Guillermo Rosental, reunió a Eugenio Harraca, cofundador y CEO de Sensify; Joaquín Fisch, cofundador y CEO de Nat4Bio; y Francisco Errecart, fundador y CEO de Humming Airways. Tres compañías de industrias diferentes que compartieron sus recorridos, desafíos y perspectivas de crecimiento.

El ingeniero, conferencista y consultor internacional Pablo Heinig propuso después pensar el crecimiento desde otro lugar con su charla “Emprender exponencial no se delega”.

También hubo espacio para historias de empresas con trayectoria. Eduardo Elsztain, chairman & CEO de Grupo IRSA, compartió novedades sobre los planes de expansión inmobiliaria de la compañía en Rosario, mientras que Ivo Kraljev, founder & director de Arbanit, repasó el camino de construcción de una marca argentina que logró cruzar fronteras.

Marian Milicic, CEO de Milicic S.A., compartió su recorrido bajo el título “Las oportunidades también se construyen”, sumando otra mirada sobre la construcción de empresas desde la región.
Del pitch a la inteligencia artificial: herramientas para crecer
Experiencia Endeavor también propuso espacios para llevar las conversaciones a la práctica.
Después del almuerzo, el Club del Pitch puso a tres startups frente al desafío de presentar sus proyectos ante un jurado integrado por Adolfo Rouillon, cofundador y CEO de Frizata; Bernardo Milesy, director de Glocal LATAM; Lucas Sabbatini, cofundador y presidente de Fiwind; y Marcelo Marchetti, presidente de Cigra. Barrita, de Manuel Mayle; Grubi, de Delfina Donato; y Tintte, de Gustavo Freytes, compartieron sus propuestas y recibieron feedback desde distintas perspectivas del ecosistema.

Los proyectos fueron Barrita, de Manuel Mayle; Grubi, de Delfina Donato; y Tintte, de Gustavo Freytes, tres propuestas que abordaron problemas y oportunidades diferentes, desde la experiencia en bares y los servicios de asistencia vehicular hasta el desarrollo de colorantes sostenibles para la industria textil.
La agenda continuó con Yoana Don, conductora de TV, abogada y escribana, quien compartió las decisiones que marcaron su recorrido profesional y la importancia de construir una trayectoria auténtica.
Por su parte, Eliana Bracciaforte, creadora de Workana, propuso una mirada sobre el recorrido emprendedor bajo el concepto “Emprendernos: la verdadera maratón”.

La tecnología volvió a ocupar un lugar central con Máximo Salzman, quien presentó “Emprender para cambiar vidas” a partir de la experiencia de Tecnomotion, compañía que desarrolla exoesqueletos, prótesis biónicas y análisis predictivo.
Y en una conversación con Verónica Andreani, Helga Yasci, directora de Essen, repasó el recorrido de una compañía que forma parte de la vida cotidiana de generaciones de argentinos.

El cierre estuvo a cargo de Santiago Bilinkis, quien en “IA. El momento es ahora” puso el foco en el proceso de adopción de inteligencia artificial y en la necesidad de entenderla como una herramienta que puede potenciar capacidades y transformar la manera de trabajar.
Una experiencia que continúa más allá del escenario
Las charlas fueron solo una parte de la propuesta.

Este año, las masterclasses sumaron un nuevo espacio dentro del evento y completaron su capacidad. Anita Figueiredo, de Proteína Marketing, presentó “Los clientes que necesitás para crecer”, mientras que Universidad Austral estuvo a cargo de “Entrená tu gen emprendedor. Potencia tus capacidades con IA”.

Los espacios de mentoría, coordinados por expertos de la Red Endeavor, permitieron trabajar sobre desafíos concretos vinculados con marketing digital, propiedad intelectual, planificación estratégica, financiamiento y construcción de modelos de negocio escalables.

El networking también tuvo un lugar central, con livings y mesas pensados para continuar las conversaciones, intercambiar ideas y generar nuevas conexiones en un formato más distendido.
Una comunidad que se construye en movimiento
La agenda de Experiencia Endeavor Rosario 2026 recorrió algunos de los temas que hoy atraviesan a quienes están construyendo empresas: inteligencia artificial, innovación, sustentabilidad, desarrollo profesional, construcción de marcas y los desafíos particulares de emprender en industrias complejas.
Pero, más allá de las charlas y los formatos, el encuentro volvió a poner en evidencia el valor de encontrarse con otros que están atravesando desafíos similares, compartir lo aprendido y ampliar la red.

Porque emprender no es un recorrido lineal ni existe una única fórmula para hacerlo. Hay distintas industrias, historias, edades, geografías y caminos posibles. Lo que los conecta es la posibilidad de aprender de otros, generar nuevas oportunidades y construir, desde la región, empresas capaces de crecer.