La cultura emprendedora argentina

Hace 20 años, emprender era un verbo poco frecuente entre los argentinos. Hoy encarna una cultura de innovación con impacto en el desarrollo del país y gran potencial para seguir creciendo. Las miradas de María Julia Bearzi, directora ejecutiva de Endeavor, Miguel A. Gutiérrez, presidente de YPF, y Alfredo Poli, director de Pluspetrol, mentor e inversor.

Publicado originalmente en la edición n°18 de Eye to Eye, de PWC.

El talento, la cooperación y la creatividad son características sobresalientes de la comunidad emprendedora argentina. En las últimas dos décadas, el ecosistema se fue fortaleciendo y destacando en relación con otros países de la región, con herramientas públicas de fomento de la actividad, como la Ley de Emprendedores y la Ley de Economía del Conocimiento. No obstante, desde organizaciones especializadas en el tema, como Endeavor, señalan que la madurez de un ecosistema también depende de otros factores, como la profesionalización y el trabajo articulado de sus participantes.

Al respecto, Nicolás Carusoni, socio de PwC Argentina, comenta: “Seguir incentivando el desarrollo del ecosistema emprendedor local resulta esencial para el crecimiento económico del país. Las grandes oportunidades de negocio que está generando la tecnología y el acceso a nuevos mercados son factores que sin duda pueden ser aprovechados por el talento emprendedor argentino”.

El mundo emprendedor le está imprimiendo un fuerte dinamismo innovador al tejido empresario nacional y los actores tradicionales vienen interactuando de diversas formas con los nuevos protagonistas: ya sea creando fondos de inversión para apoyar el desarrollo de startups, a nivel corporativo, como YPF Ventures, o a través de aportes de capital y mentoreos de empresarios consolidados que confían en el potencial de los nuevos proyectos, como es el caso de Alfredo Poli, un activo participante en el ecosistema emprendedor.

“La retroalimentación entre grandes empresas y el mundo emprendedor permite articular experiencia, perseverancia, innovación y visión de futuro en el desarrollo de cada proyecto. Eso mejorará el entorno empresario y abrirá nuevas oportunidades”, considera Carusoni.

ENDEAVOR

Pensar en grande

“Trabajar con emprendedores es energizante”, asegura María Julia Bearzi, directora ejecutiva de Endeavor, organización que viene seleccionando emprendimientos de alto impacto y acompañando a los emprendedores con mayor potencial en su proceso de profesionalización. En sus 16 años de trabajo en dicha entidad experimentó de primera mano la constante evolución del ecosistema emprendedor local, al que hoy considera “robusto y consolidado”, pero con potencial para seguir creciendo. La especialista afirma que los emprendimientos de alto impacto “son los motores del desarrollo, los que innovan, los que piensan en grande, los que generan fuentes de ingreso que impactan”, y remarca que uno de los factores de éxito de la comunidad local reside en “la calidez humana, las ganas y la energía que tienen los emprendedores consagrados y los mentores para estar cerca de los que recién empiezan y ayudarlos desinteresadamente a crecer”.

¿Cuáles son las particularidades del mapa emprendedor argentino?

El ecosistema emprendedor local ha avanzado muchísimo en los últimos años: el surgimiento de actores claves, como fondos de inversión locales e internacionales, organizaciones de apoyo a emprendedores de distintos estadios, instituciones educativas que incluyen en sus programas la formación emprendedora, o nuevas academias que surgen para dar respuesta a la demanda de las empresas que conforman el ecosistema, como Digital House, por ejemplo. Desde el lado del Gobierno, se puede ver cómo en los últimos años la temática emprendedora ha logrado ciertos avances como la Ley de Emprendedores y la Ley de Economía del Conocimiento. Sin embargo, la madurez de un ecosistema depende también de otros factores, como la profesionalización de los actores que lo componen y el trabajo articulado entre todas las partes para aunar esfuerzos. Hoy es muy importante que trabajemos en una agenda común y que cada institución pueda estar más cerca de los emprendedores y escuchar sus necesidades, armar acciones y programas enfocados en sus desafíos.

Julia Bearzi – Directora ejecutiva de Endeavor Argentina

 

¿Cuáles son las claves para escalar el negocio?

Pensar en grande se repite hasta el hartazgo, pero es clave. Las barreras mentales pueden ser nuestras principales amenazas; la única forma de llegar lejos es pensarse en grande desde el momento uno. También es necesario estar acompañado, contar con un equipo que comparta esa visión, que pueda trabajar codo a codo por el propósito del emprendimiento. Es importante que el emprendedor empuje y lleve al equipo más allá para poder profesionalizarlo. Si el equipo es bueno y el proyecto tiene potencial, el capital aparecerá. Otro punto importante, especialmente en nuestro país, es tener resiliencia y tolerancia a la frustración. Que nos vaya mal es una posibilidad; la forma en la que reaccionamos a eso es opcional y depende de cada uno: cuán rápido te levantás de ese golpe y cómo te reinventás después de una caída.

¿Qué obstáculos suelen llevar a que no tengan éxito algunos emprendimientos?

No tener claro el objetivo, enamorarse de una idea y no validar esa idea con el mercado (si hay mercado para esa idea), no formar un equipo de trabajo, desenfocarse, no fijar prioridades, no reaccionar a tiempo (hay que estar muy atento al mercado y lo que está pasando).

¿Compartir experiencias tiene un efecto multiplicador para nuevos emprendedores?

Escuchar historias de personas que se animaron, que se arriesgaron y que, pese a las dificultades, lograron construir una empresa de impacto, es realmente inspirador y motivador para las nuevas generaciones. En un país donde lo único permanente es el cambio, es importante transmitir valores como resiliencia, adaptación y esfuerzo para lograr un propósito. En cada evento, actividad o instancia con emprendedores intentamos transmitir estos valores desde diferentes perfiles y estadios.

¿Cuál debe ser el rol del sector público para seguir alentando al ecosistema emprendedor?

Hoy te diría que es muy necesario el rol del sector público para que puedan seguir creándose nuevas empresas y que las empresas que ya están en marcha puedan seguir creciendo. Las políticas de incentivo a la actividad emprendedora son muy importantes y las celebro; ahora son tan importantes como las políticas regulatorias que posibiliten el desarrollo de estos negocios, o las medidas fiscales y laborales, entre otras. Los emprendedores necesitan un marco regulatorio que los acompañe y los deje ser. El emprendedor tiene que estar enfocado en cómo hace su negocio cada vez más competitivo, en cómo entrega mejor valor al cliente. Más allá de eso, yo siempre digo que Globant y Mercado Libre, empresas que hoy son emblemáticas y que representan el aspiracional del ecosistema emprendedor, crecieron y se desarrollaron en momentos sumamente difíciles de la Argentina. Globant, en el 2003, saliendo de la profunda crisis del 2001; y Mercado Libre, en el ‘99, cuando la penetración de Internet era bajísima. Entonces, fíjate cómo el emprendedor que tiene una visión, que tiene un propósito, que piensa en grande, va por eso más allá del contexto.

¿Cómo están interactuando las grandes compañías tradicionales con los actores del mundo emprendedor?

Las empresas de hoy ven en los emprendedores aliados en innovación. Para las grandes compañías la innovación es un proceso más lento, y para acelerar ese tiempo recurren a los emprendedores. Así se conjugan el conocimiento interno con el externo para desarrollar proyectos ad hoc, mejorar los procesos existentes o identificar nuevas oportunidades de negocio. Para establecer este puente estamos nosotros, desde Endeavor: las organizaciones nos buscan para que las ayudemos a acercarse al ecosistema emprendedor, muchas veces con una idea clara de lo que necesitan y cómo pueden trabajar juntas, y en otras oportunidades también las ayudamos a identificar esa necesidad y armamos un plan estratégico de trabajo en conjunto con startups. La forma de trabajo varía en función del desafío que tenga la compañía, pero desde Endeavor siempre buscamos que la relación sea equitativa y un win-win para ambas partes.

¿En los últimos años fue creciendo la presencia femenina en el ecosistema emprendedor?

Se está dando un cambio de paradigma que acompaña lo que está sucediendo en todos los ámbitos de la sociedad en general. Cada vez son más las mujeres que se animan a emprender. Pero en Argentina son pocas las que logran desarrollar sus proyectos eficazmente, en parte por falta de confianza y por el apoyo requerido para sostenerlos en el tiempo. Es importante que las mujeres cuenten con más espacios de networking laboral, donde compartir experiencias y desafíos similares. Las mujeres como líderes son geniales. El impacto que se derrama dentro de su equipo, de su comunidad y de su familia es mucho más amplio, porque la mujer tiene esa idiosincrasia. Creo que hay un movimiento hacia el empoderamiento de la mujer también como emprendedora. Nosotros estamos contribuyendo con un programa de capacitación. Her Business cuenta con workshops liderados con mentores, herramientas y casos prácticos para que las emprendedoras puedan inspirarse, construir una red propia y potenciar su mindset innovador.

¿Se está verificando un mayor desarrollo de emprendimientos con impacto social y ambiental?

Hay un cambio de paradigma: negocios de impacto, negocios con propósito. Acompañado también por un cambio de mentalidad de las nuevas generaciones, más preocupadas por el medioambiente y el desarrollo humano.

¿Cuáles son los sectores donde Argentina podría tener un diferencial competitivo en los próximos años?

Los emprendimientos que hoy puedan transformar un sector o agregar valor a industrias tradicionales tendrán oportunidades, y en este sentido la inteligencia artificial jugará un rol importante. En Argentina, el sector agropecuario, ADN de nuestra economía, tiene mucho potencial de transformación e impacto global, a partir de la incorporación de tecnología e innovación. Es importante que todos los nuevos emprendimientos se puedan pensar globales desde el momento de su concepción.

Experiencia, capital e innovación. El aporte de grandes compañías y de empresarios con amplia trayectoria constituyen resortes claves para la consolidación de la comunidad emprendedora y la promoción de nuevos proyectos. Por su parte, los actores tradicionales encuentran en los emprendedores aliados en innovación. Dos ejemplos de ello son el fondo de venture capital que lanzó este año la petrolera YPF para acelerar proyectos innovadores relacionados con la industria energética, y la apuesta a título personal que realiza el director de Pluspetrol, Alfredo Poli, quien invierte en la comunidad emprendedora y comparte su experiencia con aquellos que están empezando un negocio.

YPF

“Estamos ante una oportunidad única”

“La industria energética está siendo transformada drásticamente por la disrupción tecnológica y la urgencia de reducir emisiones, a la vez que busca garantizar el acceso a la energía para todos”, asegura Miguel A. Gutiérrez, presidente de YPF, y destaca que la innovación constante y la aplicación de tecnología de punta “están en el centro” de la estrategia de negocios de la compañía.

 

Miguel Ángel Gutiérrez – Presidente de YPF

 

La petrolera viene operando en forma conjunta con el CONICET un centro de investigación aplicada llamado Y-TEC, que está generando tecnologías de la industria energética del mañana, con una cartera de proyectos de I+D de alto impacto en líneas claves, como No Convencional, Nuevas Energías, Sostenibilidad Ambiental y Recuperación Mejorada de Petróleo, y Movilidad Eléctrica, entre otras.

Pero este año también decidió lanzar una aceleradora de startups, como ya implementaron otras empresas del sector, tales como BP, Shell o Saudi Aramco. “Es un fondo de venture capital propio para potenciar la fase de generación de la innovación, ya sea mediante la incorporación de tecnología probada en el mundo (capturando las mejores experiencias de los principales centros de innovación), o mediante el desarrollo de proyectos a nivel startup en la Argentina (promoviendo el ecosistema emprendedor en el sector energético)”, explica Gutiérrez.

YPF Ventures opera a través de un fondo puente (Latin America Energy Bridge), que actúa como nexo para acercar al país tecnologías ya probadas en centros de innovación del mundo; y también mediante un fondo semilla (YPF Early Stage) que busca acompañar a emprendedores locales y regionales para que puedan desarrollar sus proyectos.

Una de las inversiones realizadas fue en Bird Technologies, una empresa líder en servicios de movilidad personal de corta distancia con monopatines eléctricos. En la petrolera aseguran que trabajan en el próximo lanzamiento en Argentina y en el resto de Latinoamérica, como así también en futuros desarrollos. Además, mediante un acuerdo de capitalización con Sustentator, una compañía argentina líder en generación de energía distribuida, YPF empezará a proveer directamente al cliente final “detrás del medidor” a partir de la utilización de energía solar.

Otra de las apuestas fue con Epic Aerospace, una compañía nacional especializada en proporcionar lanzamiento y reubicación en el espacio para satélites pequeños. “Para YPF, esta inversión abre la posibilidad de poder testear a futuro el desarrollo de combustibles específicos para el sector aeroespacial y promover nuestro I+D interno, además de su uso para el control de operaciones y logística”, explicaron en la petrolera.

El presidente de YPF remarca el potencial del talento emprendedor local y subraya que “la Argentina cuenta con enormes recursos, tanto naturales como humanos, para posicionarse como un hub energético a nivel global”. Dice que ya se está desarrollando con la revolución del shale en Vaca Muerta y los numerosos proyectos en el campo de las energías renovables.

“Las oportunidades en el sector energético argentino son enormes, y eso da lugar a que el ecosistema emprendedor las acompañe, y nos nutra a su vez, con nuevos desafíos y nuevas oportunidades de negocios. Además, en Latinoamérica hay muy pocas empresas de energía que han dado el paso y el capital que se invierte en venture capital para el sector energético es muy menor. Por eso, creemos que estamos ante una oportunidad única, no solo para el país, sino para la región en su conjunto”, asegura el ejecutivo.

PLUSPETROL

“Todos vamos a ser emprendedores”

Alfredo Poli siempre tuvo una impronta emprendedora. Desde aquella compañía que fundó en 1988 con un compañero de estudio en Los Angeles (Project Corporation), que vendió una década después, pasando por su larga carrera en Pluspetrol y sus actuales inversiones a título personal, el ingeniero se muestra como un entusiasta participante del mundo emprendedor, brinda charlas sobre la temática y ayudó a crear la oficina de Endeavor en la región Patagónica.

 

Alfredo Poli – Director de Pluspetrol

 

“Pluspetrol siempre fue muy emprendedora dentro de la industria. Partiendo de los fundadores que realmente le imprimieron ese sesgo emprendedor, de desafiar los paradigmas, de la persistencia, de construir en base al trabajo y a la creatividad”, remarca Poli, director activo de la petrolera, que en 2011 decidió dejar las funciones ejecutivas para vincularse con el emprendedorismo desde un rol de mentor e inversor. Fue así que en los últimos años participó en la frutícola Vista Alegre, en Petroplastic -que fabrica tubos para el mercado petrolero-, en Zolvers -una compañía de la red Endeavor que permite la contratación de empleadas domésticas y les ofrece servicios de inclusión financiera-, en Untech -un emprendimiento tucumano basado en el desarrollo de una fórmula capaz de cicatrizar heridas crónicas-, y en Semtive -un emprendimiento de molinos de eje vertical-.

“Ahí es donde uno contribuye mucho con la experiencia de la compañía grande. Soy un fanático de cruzar ideas de una industria a otra; leo mucho, me informo, soy muy curioso”, asegura Poli. Su conocimiento sobre “manejo de riesgo” suele ser otro de sus aportes para los emprendimientos en donde participa: su larga trayectoria en la industria petrolera y su hobby de volar en planeador en zonas montañosas le dan autoridad en la materia. Así como también su entendimiento en negociaciones complejas, adquirido en un escenario donde Pluspetrol siempre tuvo que interrelacionar con compañías de mucho mayor tamaño.

El empresario reconoce que también aplicó ideas tomadas del mundo emprendedor cuando cumplía funciones ejecutivas en la petrolera. Destaca, por ejemplo, que uno de los mayores aportes que las startups pueden hacer a las grandes compañías es que “suelen ser más efectivas en poner el foco y sacar adelante un tema que es todo un desafío”. Se trata, en definitiva, de un intercambio de experiencias. En eso reside, sostiene, el crossover de la empresa grande y la empresa chica.

Poli considera que el “espíritu emprendedor” está cada vez más extendido en la Argentina. Señala la importancia de los encuentros de Endeavor, donde se narran experiencias porque “tienen un poder educativo y de caja de resonancia muy importante”, y habla del potencial para nuevos proyectos innovadores en el sector energético, especialmente en los desarrollos tecnológicos asociados a yacimientos no convencionales que modernizaron la industria petrolera en los últimos 20 años (la formación Vaca Muerta abre una gran perspectiva en ese sentido), como también en el campo de las energías renovables. “Yo creo que todos vamos a ser emprendedores”, afirma Poli. “Hoy día con el ciclo de vida corporativo cada vez más corto, muchos nos encontraremos retirados, todavía con ganas, emprendiendo algo para continuar la vida productiva. Hoy quedarse en casa no es una opción saludable”, concluye.

 

Endeavor Argentina

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