Este emprendedor comparte sus claves para elegir buenos socios

La incorporación de nuevos socios es un evento trascendental tanto por su capacidad de potenciar a la compañía como por los grandes riesgos que involucra. En esta nota, Eduardo Bastitta, fundador de Plaza Logística y emprendedor Endeavor, explica qué hay que mirar antes de sumar a un nuevo partner al equipo.

Columna escrita por Eduardo Bastitta, fundador de Plaza Logística y emprendedor Endeavor.

Los procesos del inicio de una empresa o emprendimiento son, dentro de una actividad caracterizada por la incertidumbre, quizás el momento con mayor grado de indefinición en la vida del emprendedor. En esta instancia, se forma el primer grupo de socios en un suceso inédito e irrepetible en la vida de una organización. Dentro de este contexto, está claro que el tipo de relación que vincula a los fundadores posiblemente no se vuelva a dar con otros socios que se sumen más adelante.

Lo primero que uno busca a la hora de sumar partners, es que ellos compartan la visión y la cultura de la organización, e idealmente que aporten valor por encima del capital que inyectan. Los nuevos socios pueden sumarse en porciones más o menos relevantes; con una vocación de participación que puede diferir entre un rol activo en la toma de decisiones a un perfil pasivo como inversor de capital. También, puede que sean inversores estratégicos que, desde su posición, aporten un valor adicional al proyecto y a su potencial, lo que podría ser una gran ventaja. Pero lo más importante es que los nuevos socios y sus representantes, sobre todo si pretenden un perfil activo, tengan conciencia de los desafíos que implica llevar adelante y hacer crecer una empresa. Cuanto mayor sea la experiencia previa de los directores en haber participado de la creación y gestión de empresas, mucho mejor, porque sabrán discernir la importancia relativa de los distintos asuntos y tendrán una mayor capacidad de confiar y delegar. De lo contrario, podrían irrumpir diferencias con riesgo de escalar en conflictos.

Las diferencias de opiniones de tanto en tanto son inevitables y cuando ocurren, los directores deben tener la capacidad de priorizar lo importante, y justamente una de las cosas más esenciales es preservar la armonía y buena relación entre los partners. Esto significa que, muchas veces, hay que saber ceder para evitar un conflicto. Es clave que los socios tengan la capacidad de anteponer los objetivos de la empresa.

Una organización, sobre todo si está en etapa de crecimiento, necesita capacidad de tolerar frustraciones, de aceptar errores y de toma de ciertos riesgos. Habrá momentos difíciles, por lo que se necesitan socios que sean capaces de acompañar al equipo sobre todo en esas circunstancias. La actitud positiva y proactiva, la capacidad de conversar los temas francamente, la capacidad de confiar y delegar, la búsqueda de consensos, la prioridad absoluta puesta en los objetivos de la compañía y el sentido común para evaluar riesgos y establecer prioridades, son valores innatos de ciertas personas que son además potenciados por su experiencia. Esta conjunción de componentes es ideal para formar un equipo de socios capaz de afrontar desafíos, apuntalar el crecimiento y para lograr capacidad de reacción y cambio.

Un punto clave para no subestimar es la sensatez de los socios vigentes y los nuevos para instrumentar un acuerdo de accionistas que no ponga en riesgo las cuestiones vitales de la compañía. Nunca debe ponerse en riesgo el futuro de la empresa frente a condiciones que puedan ser difíciles de cumplir, o frente a eventuales cambios de objetivos de los partners en el futuro. Hay que ser previsores y asesorarse bien, particularmente en temas sensibles como -por ejemplo – la eventual liquidez futura de la inversión.

La elección de nuestros socios tiene un enorme impacto en el futuro de la empresa y al ser una decisión casi única por sus características, difícilmente podamos tener experiencia previa que nos ayude en la decisión.  Nuestra percepción y sentido común son importantes, pero es clave apoyarse en consejos y en el asesoramiento de terceros que estén dispuestos a contarnos sus experiencias. Tenemos que ser conscientes de los riesgos y ser selectivos en la decisión pensando cuáles son los socios adecuados para nuestros objetivos, queremos que sean activos o pasivos, estratégicos o solo de capital. La elección debe ser a partir de una mirada integral, y lo más importante es entender que estamos eligiendo personas que se van a sumar a nuestro equipo. Es clave que compartan nuestros valores y nuestra visión, que entiendan el significado y el desafío de crear y llevar adelante empresas, que sean capaces de confiar y de trabajar en un buen ambiente, constructivo y profesional.

Endeavor Argentina

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