Revolución de la Logística: un boom para la economía y el empleo

Eduardo Bastitta, cofundador y CEO de Plaza Logística y emprendedor Endeavor explica cómo el sector está atravesando una transformación sin precedentes y en qué lugar se ubica la Argentina hoy.

Por Eduardo Bastitta, cofundador y CEO de Plaza Logística

 

Se demoró más que en el resto del mundo, pero está ocurriendo. En Latinoamérica y también en Argentina, la Logística está pateando el tablero y reclamando un protagonismo inédito en la economía mundial. Un fenómeno tan disruptivo que no se veía desde el auge del supermercadismo en la década del 60. ¿La razón? Fundamentalmente, el comercio electrónico jala de un extremo, exigiendo a la logística que cumpla una nueva función, que se ponga a la altura de la oportunidad de desarrollar un nuevo sector de la economía, reinventándose integralmente y transformándose así en una nueva logística. Su desarrollo implica una reconversión total del sector, porque el grado de capilaridad y de intensidad necesarios exige evolucionar absolutamente en todas las funciones, incorporando masivamente tecnología y recursos humanos.

La logística comienza a cumplir otro rol, sustituyéndonos a nosotros como consumidores y abasteciéndonos de los productos que compramos. Es nuevo porque no ingresaba dentro de los parámetros del PBI, sino que era parte de nuestra actividad “recreativa” o de “ocio” y es transformacional porque es un desafío de cambio profundo para la logística tradicional.

En este marco, la nueva logística es un poderoso motor de generación de empleo y de desarrollo. Un informe del think tank estadounidense Progressive Policy indicó que, en la última década, el e-commerce creó 3 empleos en la logística por cada 1 que se destruyó en los locales comerciales. En China, el sector creó más de 4 millones de puestos de trabajo en los últimos años apalancados sobre cientos de billones de dólares de inversión, según un relevamiento de Goldman Sachs. Este impacto recién lo estamos comenzando a ver en la Argentina, cuando observamos a simple vista que las nuevas operaciones destinadas a la logística de e-commerce requieren entre 5 y 7 veces la mano de obra que ocupa una operación tradicional, además de requerir más tecnología y equipamiento. Puede ser la misma cantidad de mercadería la que fluye, pero lo hace de manera más intensa, capilar y rápida.

El mundo de hoy nos permite ver claramente el potencial y, más ventajoso aún, nos permite saltear errores, evitando el “costo del pionero”. Comprender la importancia y el potencial de nuestro sector es, sobre todo, tener la capacidad de tomar decisiones en base al futuro y no al pasado. Según nuestras estimaciones internas, durante el 2019, la logística de e-commerce en Argentina movió cerca de 1,5 paquetes por habitante, mientras que en el mundo desarrollado y en China el sector mueve más de 25 paquetes por habitante por año. Es decir que, en los próximos años, el sector tiene el potencial para multiplicarse 10 veces generando decenas de miles de nuevos empleos e impulsando fuertemente la economía.

En nuestro país, el servicio de entrega se había convertido en el principal cuello de botella para el crecimiento del e-commerce, pero el 2019 será recordado como el año en el que comenzó la transformación del sector, que tiene todo por delante para seguir creciendo. Una red logística se desarrolla en forma similar al crecimiento de un embrión, multiplicando sus células y tejidos, dotando de capacidad de circular a la sangre hasta que un día, empieza a latir el corazón. A partir de allí comienza un círculo virtuoso imparable, donde la misma sangre transporta los insumos necesarios para que la red siga extendiéndose y fortaleciéndose. De esto se trata el proceso que se inició en 2019 con la inauguración del primer Fulfillment Center en el país, un mega centro de distribución de 73.000m2 cubiertos que tuvimos el orgullo de desarrollar desde Plaza Logística, y donde se unificará el stock de miles de tiendas online disminuyendo exponencialmente los costos de distribución a la vez que se mejoran los tiempos y calidad del servicio. Este será el corazón y el nodo principal de la nueva red, que crecerá incorporando muchos jugadores, generando oportunidades para innovar y emprender, sumando inversión y empleo.

 

Uno de los parques de Plaza Logística, ubicado en Echeverría, lindero al Aeropuerto Internacional Ezeiza, en Buenos Aires.

 

En Argentina tenemos la oportunidad de desarrollar la nueva red bajo el más moderno formato de infraestructura logística: la creación de ecosistemas de empresas que crean sinergias entre sí cooperando y creando clusters de desarrollo en Parques Logísticos multicliente.

El comercio electrónico requiere de una red logística con características sumamente exigentes que, no sólo debe tener la capacidad de manipular millones de productos diferentes sino, además, debe poder hacerlo en forma rápida, ágil y contemplando el servicio al cliente. La logística entra, por primera vez en su historia, en contacto directo con el consumidor final, convirtiéndose en un eslabón fundamental del servicio. El desafío es inmenso y parece perpetuarse cuando observamos que, en el mundo desarrollado, cada vez que la red bate nuevos récords, el consumidor aumenta su grado de exigencia. Cada mejora lograda en la variedad de productos, los tiempos de entrega y los costos de los servicios, implica un aumento exponencial en la cantidad de empleo y la tecnología que la red requiere para intentar conformar la inabarcable demanda del consumidor.

 

 

La logística, aunque es un sector relativamente moderno en Argentina, no es totalmente ajena a la realidad de la mayoría de los sectores del país: la dominancia de unos pocos jugadores vetustos, la competencia desleal de la informalidad y los intereses entramados representan barreras para la innovación y para el ingreso de nuevos jugadores. Esta transformación depende de todos. Requiere que los jugadores tradicionales del sector se reinventen, pero necesita también de la disrupción de nuevos actores que vengan a aportar al armado de una nueva red que tiene la ventaja – visto el vaso medio lleno – de comenzar tarde y poder mirar las mejores experiencias en el mundo para implementarlas en nuestro país.

Endeavor Argentina

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