El mensaje que dejó Manu Ginóbili a los emprendedores

Una de las máximas figuras del básquet a nivel internacional brindó una charla en la Experiencia Endeavor Virtual y habló de la importancia del esfuerzo, la resiliencia y el trabajo en equipo.

En la última edición de la Experiencia Endeavor Virtual, el evento con charlas de emprendedores y capacitaciones que realizó Endeavor Argentina, Manu Ginóbili participó en un mano a mano con Nicolás Szekasy, Managing Partner de Kaszek Ventures, uno de los fondos de inversión más grandes de Latinoamérica y miembro del directorio de Endeavor.

Los ejes de la charla fueron el valor de la resiliencia, el esfuerzo y trabajo en equipo, la disciplina como clave para nunca rendirse y una mentalidad de superación para lograr metas.

Sobre los desafíos de su carrera profesional

A lo largo de la entrevista Manu contó cómo atravesó los desafíos desde los años más tempranos de su carrera: “Al principio sentí que tenía una traba mental con los logros. Lo lidié eso. Cuando quedé afuera, mi único recurso fue ponerme debajo del escritorio y llorar. Pero, después uno va creciendo, va aprendiendo de estas frustraciones y consigue más herramientas para superarlo hasta que llegás a los 35 y en lugar de llorar, te ponés a pensar qué podrías haber hecho mejor”.

En cuanto a los ciclos de mayores y menores desafíos que atravesó, el deportista confesó que tuvo “un millón millón de grises” antes de sentirse quién es hoy. “Siempre pienso que uno de los conceptos que más me sirvieron para empujarme a mejorar fue aprender a tratarme bien. Es fundamental quererse a uno mismo, hablarse de la misma forma que le hablarías a tu mejor amigo”. Y sobre las derrotas, siempre viene algo mejor: “Uno piensa que eso es lo peor que te puede pasar en la vida pero después pasa a ser una anécdota”, comenta Ginóbili con una sonrisa. 

Sobre su pasaje de una liga a otra, el basquetbolista contó que la diferencia entre Argentina-Italia fue prácticamente inexistente en comparación con el cambio entre Italia-Estados Unidos: “El nivel de exigencia en San Antonio era gigante. Era todo nuevo. Me llevó 2 años y medio ganarme la confianza de mi entrenador y de a poco fui ganando terreno en ese contexto”, confiesa Ginóbili. Luego, contó cuál fue su receta para adaptarse: “Ni yo mismo podría haber dicho que esto hubiera ocurrido en tan poco tiempo. Fue extraordinario. La adaptación fue gradual, tenía ambición, determinación y estaba en un gran momento físico y mental. El deseo de triunfar y absorber conceptos y aprendizajes para ganar, pensando también en mis compañeros”.

Sobre su figura como líder

En cuanto a su liderazgo de dos equipos muy diferentes, Manu comentó: “En San antonio, mi rol era más verticalista. Con la selección fue un grupo de amigos que se juntaron, de la misma edad, que nos gustaba jugar juntos, nos conocíamos de chicos y no había lugar para luchas de egos, fue más natural y esa es una de las razones por las cuales se extendió tanto en el tiempo”.

Por otra parte, contó cómo su derrota en 2013 fue un gran golpe: “Sentí que habría defraudado a todo el mundo. Pero, 1 año después, cuando me encontré frente al mismo rival, me di cuenta que no era el mismo de antes. No iba a ganarle al tiempo en base al enojo y la frustración. Ese tiempo me ayudó mucho”.

En cuanto al éxito del equipo, Ginóbili cuenta que estaban en un gran momento de pico deportivo y si bien había distintos roles en la cancha, el equipo tenía personalidades complementarias. “Hoy veo lo que hizo el equipo nacional en el mundial en China y fue sentir que yo estaba con ellos en la cancha. No creo que las medallas sean necesarias. A veces tenés un Jordan en frente y no podés ganar y eso ya va más allá de vos. Lo importante es jugar con las reglas y comportarse como corresponde”.

Sobre sus proyectos a futuro

A los 42 años y con algo más de 1 año y medio desde su retirada, Manu relató que es maestro full time junto a su mujer: “Lleva tiempo y paciencia, lo bueno es que siento que estuve preparando para algo así desde que me retiré. Lo disfruto tranquilo”.

También, Ginóbili compartió cómo ayuda desde su lugar en Seamos Uno y ayuda a recaudar fondos para comprar unidades de alimento y de limpieza que se distribuyen a personas que más lo necesitan. “Me sumé porque creo que es algo distinto de lo que se viene viendo de ayuda social: la tecnología mezclada con el corazón”, comenta el deportista.

Por último, el jugador de los Spurs dejó su recomendación para los emprendedores: “Les diría que amen y crean profundamente en lo que hagan. Que hagan algo que los motive, que crean que pueden hacer una diferencia y no lo sientan como una carga, sino que los divierta y los haga feliz”.

Endeavor Argentina

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