Federico Seineldín: “Es tiempo de transformar las responsabilidades en oportunidades”

El co fundador y director de Arbusta, compañía que provee servicios tecnológicos para la economía digital de Latinoamérica, compartió en la Experiencia Endeavor BA cómo surgió un emprendimiento que cambiaría el futuro de cientos de jóvenes.

Fue en el 2001, tanto por la crisis argentina como por haber sido elegido por Endeavor lo que detonó una idea que reconfiguraría su cabeza. “Estábamos en una época complicada para emprender donde había pocos lugares para agarrarse. Una de las cosas que hice fue empezar a aprender y a entender de otros que no venían del mundo empresarial sino de organizaciones sociales o con base social”, explicó Seineldín. Después de haberse dedicado durante varios años a la Responsabilidad Social Empresaria, Federico decidió volver a emprender pensando en un modelo híbrido.

El objetivo de Arbusta nació a partir de una pregunta: ¿Por qué el talento está democráticamente distribuido en el planeta, pero las oportunidades no? Para el emprendedor, las personas que nacieron en lugares donde creen que los limitaría para conseguir un empleo, ya no es más un problema. “Nosotros sabíamos que la industria tecnológica estaba demandante de talento. Hoy según la Cámara de Empresas de Software de la Argentina faltan entre 10 mil y 20 mil personas en el país en la industria del conocimiento. Es decir, personas que si existieran tendrían empleo de calidad y del futuro”, contó Seineldín.

“Lo que tratamos de hacer en Arbusta es transformar la mirada de la responsabilidad en una mirada de la oportunidad y poder brindarles oportunidades a jóvenes de 18 a 25 años la oportunidad de que ingresen al mundo de la tecnología. Jóvenes que tienen un montón de capacidades distintas: son millennials, pero a diferencia de otros chicos de su misma generación, saben resolver mucho más rápido sus problemas, tienen consciencia de las problemáticas, son más empáticos y se autogestionan mejor”, detalló.

Uno de nuestros clientes nos hizo un chequeo en donde comparamos a chicos universitarios con los chicos de Arbusta y con sólo 3 meses de haber estado con nosotros, el resultado dio que ellos tenían una performance 28% superior que los otros. No hay soluciones mágicas a las brechas que tenemos, la solución es poner la mirada en la intención. Cuando uno transforma los problemas en oportunidades reconecta lo que hacía falta, contó el emprendedor.

Luego de 3 años en Arbusta, los jóvenes ya cuentan con todas las herramientas necesarias para salir al mercado laboral y competir en igualdad de condiciones. “Nosotros capacitamos a esos jóvenes, los contratamos en relación de dependencia y a partir de un proceso que consiste en develar el talento que ya traen, empiezan a mudarse a ese sector que está tan demandante de trabajo. De esta manera, aseguramos la calidad de la transformación digital de muchas empresas”, agregó.

El modelo de sostenibilidad de Arbusta para poder alcanzar a más jóvenes es brindar servicios para poder lograr una instancia real de trabajo. Así es como surgen las claves para develar el potencial: talento, capacitación y un primer empleo en tecnología. “Para nosotros, los chicos son como semillas: la semilla es potencialmente un árbol y lo que hacemos es catalizar su crecimiento”, explicó Seineldín.

Así fue como aparecieron varios casos de éxito con una gran historia para contar. “Tenemos una chica que hace dos años y medio, entró a Arbusta a través de un panfleto que había recibido en su barrio. Al principio, ella no se veía como productora de tecnología, pero al dar sus primeros pasos, observamos que tenía un liderazgo nato. Ella empezó a probar, ascendió y al año, ya era Project manager Junior de once compañeros. Después de un tiempo, nos avisó de que se iba a ir. Entró en una empresa en el barrio de Belgrano, por la que tuvo que pasar por un proceso de selección junto a otros dos jóvenes universitarios y la contrataron a ella”, relató Federico.

Para el emprendedor, Arbusta es un modelo replicable como si fuera un software libre. “Nosotros lo aplicamos a la industria tecnológica, pero lo podemos aplicar a cualquier industria donde hay que generar empleo. El empleo genera dignidad, autoestima y es uno de los principales combates frente a la pobreza. Cuando nosotros a veces decimos que en algunos barrios falta educación, en realidad no es cierto”, concluyó Seineldín.

Actualmente, Arbusta cuenta con 240 empleados, de los cuales el 93% de ellos viene de situaciones socioeconómicamente frágiles y tiene oficinas en Rosario, Capital Federal y Medellín.

 

Endeavor Argentina

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