Espacios de coworking: negocio de emprendedores para emprendedores

En el pasado quedaron los locales de coworking solo como lugares para trabajar. Hoy, los creadores de La Maquinita, Área tres y Urban Station, tres de los espacios más importantes del país, apuestan por el crecimiento en comunidad: un avance que ya es un hecho.

Por Sofía Smolar

Justo cuando el coworking comenzaba a a transformarse en un concepto trillado y los espacios para trabajar en comunidad eran difíciles de instalar como tendencia, llegó una ola de emprendedores, independientes y empresas innovadoras, que cambió el panorama por completo. Ya ni siquiera la oferta se centraliza en Palermo, sino que también se extendió a otros puntos del país.

Los podrían tildar de moda, pero está claro que nacieron, a comienzos de siglo, como solución a una necesidad concreta en un país con tantos problemas regulatorios y con expectativas a corto plazo. Martín Orlando, uno de los creadores de La Maquinita –que ya cuenta con siete espacio de cowork en el país–, explica que con el tiempo maduró tanto la demanda como la propuesta: “Ya no es un lugar donde van empresas chicas a conseguir un espacios a menor costo, sino que es una red que trabaja en función de hacer crecer proyectos, tanto en lo laboral como en lo social. Ahora el espacio trabaja para vos”.

Desarrollo de comunidad: la clave del crecimiento
Hay algo que está claro: el networking no se da orgánicamente y si se quiere lograr una verdadera sinergia,  hay que empujar un poco los vínculos. Por eso, dentro de La  Maquinita,  el  sector por el que más se apuesta es el de Community Development, el cual es coordinado por la emprendedora Daniela Gutman. “Cuando arrancamos, hace 3 años, veíamos que la gente que trabajaba todos los días con un pasillo de por medio, no sabía ni qué hacía el otro”. Hoy, los maquineros –así llaman a  los miembros–   pueden  interactuar  entre ellos a través de la plataforma MQco, una especie de Linkedin propio que se lanzó en marzo y que ya cuenta con 300 personas logueadas (más de la mitad de los miembros).
El verdadero networking se da en este caso: el responsable de la plataforma es Eryx, la software factory que nació en La Maquinita con seis empleados y hoy ya tienen veinte personas en la empresa, le ofrece sus servicios al propio espacio de cowork y a diez empresas más de la red.

Por su parte, Martín Frenkel, creador de Área Tres, cree que, si bien las plataformas digitales potencian el networking, nada reemplaza el café y la charla en el bar (en este caso, en la planta baja). Frenkel es estadounidense y, desde 2009, busca excusas para que los miembros de su espacio cierren la laptop y dialoguen con otros.

“Para ingresar a A3, los hacemos atravesar por un proceso de selección, porque si reconocemos que no le interesa compartir e interactuar, no puede sea parte. Y eso es excluyente”. El 95% de ocupación diaria les permite ser selectivos: “Lo que queremos evitar es la empresa que está buscando una solución de una oficina temporal”, explica.

Crecer y derribar el límite de Palermo
Área Tres todavía fortalece su crecimiento en el polo emprendedor; y el equipo de La Maquinita, en la búsqueda de ser más federales, llegó este mes a Córdoba y a Santa Fe. Pero Urban Station redobló la apuesta: con siete años en el mercado, se expandieron a Chile, Colombia, México y Egipto. Florencia Faivich, una de las creadoras, cuenta que su propuesta es lograr ser multiculturales, entendiendo y amoldándose a las necesidades de cada comunidad. “En Egipto, por ejemplo, hay una sala de rezo”, cuenta Faivich.

Todos coinciden en que el networking en la Argentina avanza a pasos agigantados, pero todavía le falta fluidez. Martín Frenkel, de Área Tres, aún no habla un español perfecto pero supo identificar que el gran problema es la confianza (o la inseguridad): “El estadounidense es muy rápido para dar información sobre ellos y sobre su empresa.  Muy distinto es acá. Hace 10 años, cuando llegué a la Argentina, le preguntaba a alguien cuál era su proyecto y me contestaba: ‘no, no te puedo contar, no quiero que me robes la idea’”. Si bien identifica que eso cambió y que la gente entendió que las ideas no tienen tanto valor si no están acompañadas de una ejecución, sigue viendo que hay una inseguridad de movida cuando se comienza una charla. “Para que nuestros espacios de coworking tengan verdadero valor, hay que derrumbar es ese filtro de desconfianza en los negocios”, concluye.

wework: 25 pisos parhacer networking

Con salas de meditación y hasta cabinas de DJ, WeWork inaugura en mayo un edificio de 25 pisos en pleno centro de la ciudad, a pocas cuadras de la plaza san martín, destinado a generar el espacio más enorme de coworking. De las 140 ubicaciones que poseen en el mundo, la Torre Bellini va a ser una de las más importantes de la firma y reunirá emprendedores, pymes, empresas y multinacionales en una misma red de negocios, que nada se le parece a la modalidad de oficina tradicional.

El responsable de este desembarco y de los demás espacios en américa Latina es Patricio Fuks, quien, además de ser gerente regional de la empresa, es argentino. “en nuestro país, somos emprendedores natos: artistas, ingenieros, diseñadores o ejecutivos, todos tenemos una gran habilidad para ver potencial en medio del cambio. buenos aires es un hub de creadores, con una cultura vibrante y diversa, que posee una rica historia como centro de instituciones financieras, empresas, arte e innovación”, explica.

Endeavor Argentina

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